«Yo conocí a John Lee Hooker en las sabanas de Apure» performance poético musical
Colectivos de Artes Escénicas Teatros Automáticos presenta el Performance poético musical "Yo conocí a John Lee Hooker en las sabanas de Apure", original de Zigmut Cedinsky y Rafael Jiménez, basados en poemas de Riger Herrera Rivas, Charles Bukowaki y Angela Guilloen Velazco.
Colectivos de Artes Escénicas Teatros Automáticos presenta el Performance poético musical "Yo conocí a John Lee Hooker en las sabanas de Apure", original de Zigmut Cedinsky y Rafael Jiménez, basados en poemas de Riger Herrera Rivas, Charles Bukowaki y Angela Guilloen Velazco.
Usted podrá disfrutar última función de la obra en la Sala A Teatros, este sábado 16 de Agosto de 2014, a las 6:30pm. Entrada 100 Bs., Estudiantes y Adultos Mayores 50 Bs. (Al lado del Museo de Bellas Artes en la Plaza de los Museos, Bellas Artes – Caracas )
Según la expresión de Walter Morris, musicólogo y director teatral en New York, las llamadas “… propuesta experimentales, sobre todo en el teatro se suscitan bajo la decodificación, bajo la impronta irreverente de la decodificación del discurso aristotélico; LA ALTERIDAD HISTÓRICA Y PER SE DEL HÉROE. Sumado a esto, podemos notar en las caracterizaciones la proliferación por refundar el estereotipo de comic; el uso de la ironía en el texto; la suma de la fabla cotidiana y la crítica a los sistemas ideológicos dominante que imperan en el orbe”.
Tomado de Morris, Walter B. Underground Blues. Editorial Atlantic, Georgia, 1973.
Un Poeta perdió su origen y lo encontró en una borrachera en las riveras del Orinoco en las ásperas sabanas de Apure. Allí se encontró en un cruce de caminos con los bluesmen J ohn Lee Hooker y Robert Johnson, también con Florentino y El Diablo, y con la musa que no lo abandona nunca desde sus días salvajes de juventud hasta los días de hoy.
“Yo conocí a John Lee Hooker en las sabanas de Apure” es un viaje alucinatorio a través de los recuerdos, los sueños, las pesadillas, la poesía y el blues con los sonidos de nuestros indígenas y sus palos de lluvia, ocarinas y maracas, también del asfalto, el smog, el alcohol, las vampiras, las sonámbulas, las zombis, los perros, los gatos y las ratas de las calles y bares de Caracas.

