
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha sugerido un periodo de confinamiento de seis semanas para individuos con sospecha o confirmación de hantavirus. Esta medida responde al elevado índice de contagio durante la etapa temprana del virus y a la imposibilidad de descartar la propagación antes de la aparición de síntomas.
El director general del organismo, Tedros Adhanom, ratificó estas directrices tras reunirse con el presidente español, Pedro Sánchez, a propósito del arribo a Tenerife del crucero MV Hondius, embarcación que reportó un brote activo entre sus pasajeros.
Adhanom precisó que los afectados deben someterse a una observación rigurosa, ya sea en instalaciones especializadas o en sus hogares, contando 42 días desde su último contacto con el virus. Aunque instó al aislamiento inmediato de quienes manifiesten sintomatología, aclaró que, por el momento, no existen pruebas de que se trate de una emergencia sanitaria de gran escala.
Debido al extenso ciclo de incubación, las autoridades prevén la aparición de nuevos contagios entre la tripulación y pasajeros del navío. Hasta la fecha, se contabilizan once casos —nueve confirmados con la variante Andes y dos probables—, de los cuales tres resultaron fatales; ante esto, la OMS coordina esfuerzos técnicos con las naciones implicadas.
Sustento científico del periodo de incubación
Investigaciones previas, como un estudio de la Universidad del Desarrollo en Chile publicado en Emerging Infectious Diseases, sostienen que el virus puede permanecer latente hasta 39 días, con un promedio de 18 días de incubación.
Pese a las medidas preventivas, expertos como Víctor Jiménez, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, señalan que no existen datos concluyentes que demuestren que los pacientes asintomáticos puedan contagiar a otros.



