BCV albergó la charla «Maracaibo Ciudad Puerto: Una ventana al Caribe»
El historiador Reyber Parra analizó en la subsede Maracaibo las etapas fundacionales, el circuito agroexportador y la vocación ganadera de la capital zuliana.
La biblioteca del Banco Central de Venezuela, en la subsede Maracaibo, albergó la charla «Maracaibo Ciudad Puerto: Una ventana al Caribe». La ponencia estuvo a cargo del historiador y docente Reyber Parra. El investigador ofreció un recorrido por los procesos históricos y políticos que permitieron la consolidación de la capital zuliana.

Las tres fundaciones y la búsqueda del origen
Parra destacó la importancia de conocer la memoria histórica para evitar mitos sobre el origen de la comunidad. En ese sentido, resaltó la existencia de un Cabildo local acreditado desde 1533. El historiador detalló el proceso de asentamiento que atravesó la urbe:
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Primera fundación (1529): Encabezada por Ambrosio Alfinger con las primeras instituciones
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Refundación (1569): Dirigida por Alonso Pacheco bajo el nombre de Ciudad Rodrigo
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Tercer intento (1574): Consolidado por Pedro Maldonado dentro de la estructura colonial
«La primera fundación ocurrió el 8 de septiembre de 1529 bajo el mando de Ambrosio Alfinger, quien estableció las primeras instituciones y la presencia sacerdotal. Años más tarde, en 1569, Alonso Pacheco ejecutó la refundación bajo el nombre de Ciudad Rodrigo de Maracaibo, periodo marcado por la firme resistencia de los pueblos indígenas originarios. Finalmente, Pedro Maldonado encabezó el tercer y último intento fundacional, consolidando el territorio dentro de la estructura administrativa colonial que posteriormente formaría parte de la Capitanía General de Venezuela», explicó Parra.

El matiz portuario y la conexión con el Caribe
La ubicación geográfica de Maracaibo respondió a la necesidad de conectar la producción del sur del Lago y los Andes con el mercado internacional.
«Al estar consolidadas poblaciones como Trujillo y Mérida, la ciudad emergió como un punto bisagra esencial para conectar el occidente venezolano con el resto del mundo. A pesar de que la producción inicial era modesta, esta vocación portuaria se transformó con el tiempo», dijo el profesor.
Entre la época colonial y el siglo XIX, Maracaibo se afianzó como el centro de un próspero circuito agroexportador vinculado al Caribe.

Un espacio para la memoria: Maracaibo, Ciudad Puerto
La ciudad de los hatos y la proyección al futuro
La necesidad de alimentos impulsó el desarrollo agropecuario en el oeste de la ciudad, dando origen a toponímicos tradicionales como Los Haticos.
«De este modo, la zona oeste de Maracaibo se pobló de hatos ganaderos, origen histórico de toponímicos locales como la zona de Los Haticos o el surgimiento del Hospital Central. Muestra de este pasado es el documento civil más antiguo conservado en el archivo histórico, el cual corresponde a la solicitud formal de un poblador, llamado Batista, para registrar y utilizar la marca de hierro en su ganado», manifestó Parra.
A casi cinco siglos de sus primeros pasos, Maracaibo transforma su memoria histórica en el motor de su desarrollo económico, comercial y cultural.

