Banda más revolucionaria del mundo regresa después de ocho años

«El mundo son mis costos/El precio de mis deseos/Jesucristo me bendijo con su futuro/y lo protejo con fuego/Así que alcen los puños y hagan marchas, pero no se atrevan a tomar lo que necesiten/Encerraré y quemaré a los que reclamen y sofocaré a los demás en mi avaricia/Arrástrense conmigo hacia el mañana o los tiraré a su tumba/Estoy tan metido en sus niños que los traicionarán en mi nombre», así comienza el clásico tema ‘Sleep now in the fire’, de la poderosa banda estadounidense, Rage Against the Machine (La Ira contra la Máquina), que anunció su regreso para este año 2020 y que será uno de los platos fuertes para la edición 21 del festival Coachella, en Indio, California, de acuerdo con una nota publicada en el portal La Jornada.
La banda, integrada por Brad Wilk en la batería, Tim Commerford en el bajo, Tom Morello en la guitarra y el poeta y militante por los Derechos Humanos, Zack de la Rocha, regresa después de ocho años de pausa.
Este súper grupo, formado en la década de los noventa, se ha caracterizado por un potente sonido y por un arsenal de letras explícitas cargadas de contenido político iracundo contra el racismo, la explotación, la opresión, el fascismo, la manipulación mediática y contra la política armamentista estadounidense, entre otros temas polémicos.
Sin embargo, a pesar que RATM estuvo ocho años inactiva, eso no significó que sus integrantes estuvieran aislados de la música y, menos aún, del compromiso político; por el contrario, cada uno formó parte de proyectos musicales de gran envergadura, como fue el caso de Audioslave, grupo alineado por Tom, Brad, Tim y Chris Cornell, de Soundgarden. Por su parte, Zack de la Rocha, aparte de lanzar temas en solitario, creó la agrupación ‘One day as a Lion’, junto al exbaterista de Mars Volta, Jon Theodore.
Igualmente, Tom Morello sorprendió a muchos con un proyecto en solitario llamado ‘The Nightwatchman’ .Además, en diversas oportunidades acompañó las acciones de los manifestantes del movimiento ‘Ocupa Wall Street’. Al mismo tiempo, reunió a los integrantes de RATM (menos Zack), de Cypress Hill y de la legendaria banda de rap, Public Enemy, para conformar ‘Profetas de la Ira’. Es importante señalar que en 2006, también lanzó el proyecto Street Sweeper Social Club, junto al vocalista y maestro de ceremonias, Boots Riley, de The Coup.
Por su parte, Tim Commerford, quien una vez hizo el favor de decirle a la humanidad «Ofrecemos disculpas por haber inspirado a Limp Bizkit’, colaboró con la banda Puscifer, proyecto impulsado por el vocalista de Tool, Maynard James Keenan, mientras que el baterista Brad Wilk estuvo de gira con los liderados por Billy Corgan (Smashing Pumpkins) y formó parte de los incendiarios y agitadores, The Last Internationale.
«Los tiempos peligrosos demandan canciones peligrosas»
«Los tiempos peligrosos demandan canciones peligrosas», expresó una vez Tom Morello. Quizás, éstas palabras concentren algunos de los motivos por los cuales, en estos tiempos aciagos, regresa Rage Agains The Machine, cuyos integrantes, seguramente, golpearán las sienes del sistema capitalista con una manopla, pero con una manopla de nueva música, salvaje y violenta.
Desde Nuestra América, específicamente desde Caracas, Venezuela, todavía nos preguntamos: ¿Cuándo Rage Against The Machine vendrá a Venezuela, centro de resistencia mundial contra el imperialismo y sus corporaciones, centro de resistencia cultural contra las medidas coercitivas y agresiones financieras de los poderes fácticos contra nuestra economía, centro de resistencia mundial contra los constantes llamados belicistas de Donald Trump contra la Patria Bolivariana?. Esperemos que sea pronto. Ojalá.



