A 48 años del asesinato del revolucionario Fabricio Ojeda
El combatiente revolucionario y periodista venezolano, Fabricio Ojeda, es asesinado un 21 de junio de 1966 en los sótanos de los Servicios de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (SIFA), bajo el gobierno del presidente Raúl Leoni.
El combatiente revolucionario y periodista venezolano, Fabricio Ojeda, es asesinado un 21 de junio de 1966 en los sótanos de los Servicios de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (SIFA), bajo el gobierno del presidente Raúl Leoni.
Fabricio Ojeda nace en Boconó, estado Trujillo, el 06 de febrero de 1929 y desde su época temprana se sintió identificado por las ideas progresistas que buscaban establecer una sociedad de igualdad, bienestar y libertad para sus compatriotas.
Durante su trayectoria profesional en el periodismo, Ojeda empieza a ejercer en los diarios “La Calle”, “El Heraldo” y “El Nacional”, este último bajo la dirección del escritor venezolano Miguel Otero Silva.
Desde estas páginas empieza su quehacer político combatiendo la dictadura del coronel Marco Pérez Jiménez, asumiendo la presidencia de la Junta Patriótica, organización política que logra, con el apoyo del pueblo venezolano, derrocar, el 23 de enero de 1958, al sistema implantado por una logia militar desde 1948.
Una vez instalada la Junta Patriótica, Fabricio Ojeda se dirige al pueblo venezolano para que mantenga la tranquilidad y exige que cesen todas las persecuciones contra los colaboradores del dictador, expresando que “este no es el momento de la venganza”.
Una vez consolidada la democracia burguesa, tutelada por Estados Unidos, bajo el mando de Rómulo Betancourt, empiezan las divergencias entre los grupos conservadores y oligárquicos, conservando sus privilegios y persiguiendo las voces disidentes, y las fuerzas progresistas de izquierda, que querían implementar un gobierno popular y participativo, cuyo protagonismo recaía en el pueblo.
Ante esta situación de tensión política, Fabricio Ojeda es electo, en 1959, como diputado al Congreso de la República por el Partido Unión Republicana Democrática (URD), lugar donde este luchador social proclama su solidaridad con la Revolución Cubana.
En 1962, decide renunciar a su curul parlamentario y se traslada a Cuba, lugar donde profundiza sus estudios ideológicos y escribe su obra “Presencia revolucionaria de Martí”.
A su regreso a Venezuela, en 1963, Fabricio Ojeda funda las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), siendo detenido y sentenciado por un Consejo de Guerra a 18 años de prisión por el delito de rebelión, pero su estadía en la cárcel de Trujillo es por poco tiempo, al lograr fugarse en compañía de otros combatientes.
En 1966 es detenido en Caracas, trasladado a la sede de la SIFA y asesinado cuatro días después de su detención.
El gobierno revolucionario, presidido por el comandante presidente, Hugo Chávez, ha reivindicado el nombre y pensamiento de este glorioso combatiente al reeditar su obra “La Presencia Revolucionaria de Martí”.
El 28 de marzo de 2012, sus restos fueron exhumados del cementerio de San Félix y trasladados a Caracas, donde les fueron rendidos honores en la Asamblea Nacional y, posteriormente, recibieron sepultura en el Cementerio del Este, rodeado del cariño de su pueblo revolucionario.

