Villegas: Ley de Amnistía logró una transformación cultural en las instituciones y la sociedad venezolana

Como un hito histórico que trasciende lo meramente jurídico, el coordinador del Programa por la Paz y la Convivencia Democrática, Ernesto Villegas, afirmó este viernes que el planteamiento e impulso de la Ley de Amnistía ha logrado iniciar una profunda transformación cultural en el seno de las instituciones públicas y de la sociedad civil venezolana durante este año dos mil veintiséis.
La declaración fue emitida durante su intervención en la reunión de alto nivel liderada por la Presidenta Encargada de la República, Delcy Rodríguez, donde se ofreció el balance oficial del proceso de amnistía y excarcelaciones. Villegas recordó que la instrucción de la mandataria el pasado 23 de enero fue categórica: escuchar a todas las voces del país sin distinción alguna.
De la desconfianza al diálogo nacional
El coordinador del programa describió cómo se fue articulando este mecanismo de pacificación desde principios de año. «La Presidenta exhibió un papel en blanco, invitando a toda la sociedad a incorporarse. Primero, con mucho temor y desconfianza, fuimos acercándonos; algunos pidieron reuniones confidenciales porque temían a lo que llaman el costo reputacional de tomarse la foto, pero quisieron dialogar, que es lo importante», relató.
Villegas manifestó sentir una gran satisfacción por el deber cumplido, aunque advirtió que para que los cambios sean irreversibles deben calar en el pensamiento colectivo.
«Se pueden hacer todas las transformaciones institucionales que deban hacerse, pero si ellas no van acompañadas de un cambio cultural, donde se haga hegemónica la paz y la convivencia, todos los pasos quedarán incompletos», aseveró con firmeza.
Superar la visión del encarcelamiento
Calificando el encuentro como un día histórico —marcado además por la promulgación presidencial de la reforma de la Ley del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ)— Villegas reconoció la «iniciativa valiente» de la Presidenta Encargada, al tiempo que señaló que la transformación debe tocar las mentes de los operadores de justicia del Estado. Insistió en que la sociedad debe aprender a valorar la diversidad y comprender todo el abanico de opciones que existen para perseguir el delito y corregir conductas, más allá del encarcelamiento rutinario.
Al respecto, explicó que el poder punitivo y protector del Estado se manifiesta desde el primer momento en que el ciudadano es notificado por el aparato judicial. «Desde ese telegrama que le llega a la vivienda a la persona investigada hasta su encarcelamiento, hay un abanico de acciones que el Estado emprende para procurar la modificación de una conducta. Excluyamos las conductas que dificultan la paz y la convivencia democrática», concluyó.
El acto también contó con la participación de la ministra de Educación Superior y secretaria ejecutiva del referido programa, Ana María Sanjuán, quien coincidió en la necesidad de abordar el sistema de justicia penal desde una perspectiva académica y social, alertando sobre el impacto de la pobreza en las familias de los internos. Con este balance, el Gobierno Bolivariano ratifica que la reforma penal en Venezuela va de la mano con un cambio estructural de conciencia ciudadana.

