Un solo voto válido bastaría para definir las ajustadas elecciones presidenciales en Perú

La República del Perú permanece en una tensa expectativa política mientras avanza el conteo oficial de la segunda vuelta presidencial. Con más del 99% de las actas procesadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), el panorama muestra una ventaja mínima a favor de Roberto Sánchez. El representante de la coalición Juntos por el Perú lidera los cómputos con el 50,076% de los sufragios, frente al 49,924% obtenido por Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular. Debido a esta estrecha diferencia de apenas 26.847 votos, han surgido múltiples interrogantes en la opinión pública. Por esta razón, las autoridades electorales aclararon de forma oportuna que el próximo mandatario, quien gobernará hasta el año 2031, podría definirse por un margen extremadamente reducido.
Inexistencia del empate técnico en la legislación peruana
Por otro lado, la legislación vigente disipa cualquier tipo de incertidumbre sobre una posible paridad o anulación en los resultados definitivos. La Ley Orgánica de Elecciones no contempla de ninguna manera la figura del denominado «empate técnico» en su sistema democrático. Ante las dudas ciudadanas sobre el cierre del balotaje, la normativa es taxativa al establecer que el triunfo presidencial recae sobre el candidato que obtenga una mayor cantidad de votos válidos. En este sentido, el artículo 18 de la mencionada ley especifica que un solo voto válido de ventaja es suficiente para proclamar al ganador de la contienda durante este 2026.
Procesamiento de actas rurales y sufragios en el exterior
Con respecto al avance del escrutinio, la ONPE continúa procesando de forma ininterrumpida las actas provenientes de las zonas más remotas del país, como el departamento de Moquegua. Asimismo, el personal técnico se encuentra computando los votos emitidos por los ciudadanos peruanos residentes en el exterior.
Por lo tanto, las cifras actuales permanecen sujetas a ligeros ajustes institucionales a medida que la autoridad electoral finaliza el procesamiento del 0,74% de las actas restantes. En resumen, el marco legal peruano garantiza una resolución definitiva y transparente del proceso, independientemente de lo ajustado que resulte el margen final entre la izquierda y el fujimorismo.
Fuente: Radio Miraflores



