Renuncian ministros de Defensa y Educación de Bolivia en medio de protestas
Este 3 de junio, dos ministros clave de Bolivia dimitieron tras negarse a firmar un decreto de estado de excepción en medio de masivas huelgas nacionales. Esta fractura en el gabinete evidencia la inviabilidad de contener el descontento social mediante la militarización de los conflictos políticos

El gabinete ejecutivo del presidente boliviano Rodrigo Paz sufrió una importante fractura este martes con la dimisión formal de los titulares de las carteras de Defensa, Marcelo Salinas, y de Educación, Beatriz García. Las renuncias se producen en un escenario de alta tensión política tras cumplir un mes de persistentes reclamos sociales orientados contra las reformas macroeconómicas del Ejecutivo.
Este reajuste forzado en la cúpula estatal coincide con el día 33 de huelgas y cierres viales convocados por la Central Obrera Boliviana (COB) de forma conjunta con los sindicatos agrarios paceños. Las demandas de los huelguistas han escalado hasta el punto de exigir el cese inmediato del mandato del presidente Paz.
Informes extraoficiales apuntan a un fuerte disenso técnico y jurídico dentro del palacio presidencial: Salinas y García habrían dado un paso al costado tras negarse a refrendar el decreto de estado de excepción derivado de la Ley 1732. Con esta normativa, el jefe de Estado busca el marco legal propicio para desplegar al ejército y despejar las más de 90 vías terrestres clausuradas por los manifestantes en ocho departamentos del país.
La salida de ambos funcionarios se oficializó inmediatamente después de un comité extraordinario de coordinación institucional que convocó a todo el tren ministerial junto al presidente en el Palacio de Gobierno de La Paz.
Finalmente, al perder a Salinas —quien controlaba el aparato militar desde noviembre de 2025—, el presidente Paz optó por una línea de sucesión interna inmediata: ascendió al viceministro Ernesto Justiniano a la cabeza de Defensa, buscando un perfil de rápida respuesta operativa para sortear la crisis de seguridad.



