(Majunche-Perdedor-Trastornado) ¿Que hacer?
Bien lo describió en su momento el Comandante Presidente Hugo Chávez como “El Majunche”, lo cual hizo por cierto, que el término fuera uno de los más consultados en el DRAE en el año 2012, granjeándole al venezolanismo notoriedad internacional. Una voz coloquial, nacida de la inventiva popular, que retrata como ninguna otra al personaje que hoy reaparece como candidato de la derecha en Venezuela.
Bien lo describió en su momento el Comandante Presidente Hugo Chávez como “El Majunche”, lo cual hizo por cierto, que el término fuera uno de los más consultados en el DRAE en el año 2012, granjeándole al venezolanismo notoriedad internacional. Una voz coloquial, nacida de la inventiva popular, que retrata como ninguna otra al personaje que hoy reaparece como candidato de la derecha en Venezuela. Con sus dos últimas apariciones en rueda de prensa no cabe la menor duda, si acaso alguna había, de que estamos ante un individuo de calidad (humana)
inferior, insensible y capaz del más torpe irrespeto, un político deslucido, un tipo desacertado que perora en público sin gracia alguna, que carece de la mínima formación en el campo de la Historia y de las Ideas. En definitiva un ser mediocre.
Pero siendo el mismo Majunche repetido del 2012, esta versión Majunche 2013 trae “valor añadido”, como les gusta versar a los mercadotécnicos. En primer lugar, es un Majunche Perdedor, un “loser”, como diría cualquiera de esos jóvenes mayameros que “se irían demasiado”. Lleva tras su espalda el fardo de dos monumentales derrotas electorales. La primera, la más obvia, la paliza que recibió
del propio Comandante Chavez en Octubre. La segunda, no menos importante, la impactante pérdida por parte de la oposición de casi todas las Gobernaciones en disputa en Diciembre. Bajo el liderazgo del “MAJUNCHE-PERDEDOR” la oposición se vio reducida a su mínima expresión, perdiendo inclusive en donde ellos consideraban tener supuestos bastiones inexpugnables como Zulia, Táchira, Carabobo y Nueva Esparta. Los candidatos revolucionarios arrasaron en 20 Estados y estuvimos apenas a un tris de sacar al Majunche de Miranda. La Oposición no se había enfrentado a un escenario tan desolador, ni siquiera cuando eran liderados por Frijolito I o por el “filosofo” Rosales.
Este par de demoledoras derrotas tan seguidas, por supuesto, trae consecuencias, entre otras sicológicas. Aquí radica el otro “valor añadido” del Majunche 2013: está completamente trastornado. Hago énfasis en que ahora es completamente, pues ya desde hace tiempo venía dando signos de escaso juicio y muestras de no pocos disparates, como aquella escalada enloquecida de los muros de la embajada de Cuba en abril de 2002. No hace falta ser un experto en Kinésica o Paralingüística para reconocer en la gestualidad del Majunche los rasgos distintivos de una personalidad perturbada. La mirada fija y exorbitada, el gesto enjuto con perenne ceño fruncido, esa incapacidad para sonreír o expresar emociones, ese ritmo entrecortado al hablar y otras tantas señales inequívocas de rechazo al contacto social, configuran indicios muy claros de los desvaríos de una mente que avanza por el camino de la enajenación. El muchacho parece estar enloqueciendo, pero no nos engañemos, aun así sirve perfectamente a los planes de sus promotores externos.
Entonces tenemos la ecuación completa: MAJUNCHE-PERDEDOR TRASTORNADO (MPT), tres características que se pueden encontrar separadas en distintos personajillos de nuestra historia política, pero nunca como ahora se había visto a un individuo que reuniera los tres ingredientes.
De todos ellos el que merece especial atención es el último, por las conexiones que tiene con la estrategia de la derecha internacional para Venezuela. En sus dos últimos arrebatos el MPT ha mostrado como nunca sus manías, sus paranoias delirantes, expresadas en esa duda obsesiva sobre la muerte del Comandante Chavez. Cierto es que esta obsesión enfermiza no es patrimonio exclusivo del MPT, pues fue parte de la indignante campaña de cierta prensa internacional contra la Revolución Bolivariana (las mentiras de ABC, la famosa foto de El País). Pero no por ello debemos dejar de señalar que seguir obsesivamente dudando sobre las condiciones en que falleció el Presidente, es de suyo un síndrome de la insania mental que, lamentablemente, afecta a ciertos sectores minoritarios, que se escudan en una supuesta falta de información para esconder sus miserias y desvaríos. ¿Qué más información querían estas hienas? ¿Un reality show con los estudiantes zamuritos?
Sin embargo, en el caso del MPT, quien si bien en el pasado ha dado pruebas de perder la razón, su gesto irrespetuoso con la familia del Presidente Chavez y con el pueblo de Venezuela, es un loquetera calculada. No es solo la expresión del psicótico que se ríe cuando se habla de un acontecimiento triste, o que hace declaraciones irracionales porque tiene dificultad para expresar pensamientos
verbalmente, o porque como de costumbre no tiene mucho que decir. Es eso pero también es algo más. Es una provocación que busca teñir de violencia la contienda electoral en ciernes.
Ese fue el mandado que le encomendaron al MPT en su último viaje a EEUU. Al Departamento de Estado y al Pentágono poco le importa que su recadero sea lechuguino, ignorante, no versado en oratoria o que padezca algún trastorno de personalidad. Mejor así, que ni siquiera tenga ideas propias de nada. Lo que tienen claros los titiriteros del MPT es que en estas elecciones volverán a perder. Como decía el Comandante, eso lo saben hasta las piedras. Hasta lo sabe el acaparador automotriz dueño (por ahora) de Globoterror, que ha decido vender ese bodrio de televisora un día después de las elecciones. Es decir, hasta el especulador Zuloaga está claro en que Maduro va a ganar. ¿Qué les queda entonces? Darle una patada a la mesa, cantar fraude, generar violencia, desconocer la voluntad del pueblo soberano. Eso es lo que busca el Majunche Trastornado, es lo que busca el majunchismo trastornado, precisamente trastornar las elecciones.
Por ahí salió uno de esos sesudos analistas de opinión de voz aflautada justificando los desplantes maniacos del MPT, como parte de una estrategia electoral “inteligente” para subir al ring” al candidato de la Revolución Bolivariana, para restarle “contenido simbólico” a la campaña electoral. Si este fuera el caso estaríamos ante una extraña estrategia electoral, diseñada para el votante ultra radical de oposición, para el televidente fanático del Globoterror. Una estrategia limitada a conservar apenas el núcleo de voto antichavista duro, extremo. Una estrategia a contrapelo de la que la MU$D intento aplicar en la pasadas elecciones, la del camuflaje progresista, la del gesto pacifico, la engañifa del dialogodemocrático.
Clara y precisa fue la disección del Presidente Maduro, cuando contestó con contundencia la infamia del Majunche, “se le cayó la máscara de demócrata y mostro su verdadero rostro de fascista”. Por eso no es verdad que estamos en presencia de un inocuo cambio de táctica electoral, estamos en presencia, otra vez, del plan que siempre ha guiado a la derecha. El mismo que fracasó hace 11 años, en aquel glorioso Abril cuando el pueblo en la calle restituyó al Comandante Chavez y dio un ejemplo para la Historia de su disposición inquebrantable para defender los logros de la Revolución Bolivariana.
¿Qué hacer? Hay que estar conscientes y alertas. La derecha cree queel luto y el dolor que embarga al pueblo venezolano puede ser la oportunidad para dar un zarpazo. De nuevo se equivocan. No caer en la provocación, mantener la movilización. Ese es el antídoto contra elveneno de odio y violencia que otra vez quieren inocular. Un día 11 de abril, hace 11 años, la canalla profanó la Constitución del Pueblo Bolivariano. Hoy de nuevo quieren profanar, pero esta vez la memoria del líder de la Revolución Bolivariana. Pero a cada 11 le sale su 13 y el pueblo civil y militar los derrotó en jornada histórica. El próximo 14 de abril, a 11 años de aquella infamia, el pueblo organizado,movilizado y consciente volverá a darles una nueva lección.

