La pera favorece la digestión y mejora el sistema inmunológico

De sabor dulce y textura granulosa, protege también el corazón, reduce el riesgo de algunos tipos de cáncer y repara los tejidos.
La pera es una fruta jugosa y carnosa de tamaño mediano que gracias a la gran cantidad de nutrientes que posee y su alto contenido de fibra, estimula la digestión, mejora la salud intestinal y protege al organismo de diversas enfermedades.
Este comestible, que suele ser más angosto en la parte superior que en la inferior, y crece mayoritariamente en un árbol llamado Pyrus comunis o peral común, mejora también la circulación, el conteo de glóbulos rojos, repara los tejidos y acelera la cicatrización.
Contiene pocas calorías y una gran diversidad de vitaminas (A, B1, B2, B3, B6, C, E y K), así como ácido fólico, cobre, fósforo, potasio, boro, calcio, hierro, magnesio, manganeso, sodio y azufre, que le permiten fortalecer el sistema inmunológico, calmar la tos, la congestión pulmonar, reducir la inflamación, la pérdida de mineral óseo y actuar positivamente en la piel, cabello y ojos.



