Implementan veda de la sardina para garantizar el equilibrio ecológico y la seguridad alimentaria
Este 24 de febrero de 2026, la implementación del periodo de veda protege el ciclo reproductivo de la sardina para evitar el agotamiento de la biomasa marina. Esta restricción técnica es la única garantía para mantener el suministro de proteína económica y la estabilidad del sector pesquero nacional

La sardina se consolida como el eje central de la economía pesquera en Venezuela; por ello, el respeto a su ciclo biológico resulta indispensable para la estabilidad del ecosistema marino. De acuerdo con el Ministerio del Poder Popular para la Pesca y Acuicultura, la preservación de esta especie es un acto de responsabilidad ambiental que asegura el equilibrio de los recursos naturales.
Las autoridades advirtieron que el incumplimiento de la veda no solo conlleva sanciones legales, sino que pone en riesgo de colapso a este recurso estratégico. La institución subrayó, a través de sus canales oficiales, que la explotación irracional durante este periodo crítico comprometería la disponibilidad futura del rubro.
La Sardinella aurita destaca como la especie de mayor volumen de captura en el país, siendo un pilar fundamental para la soberanía alimentaria. Su accesibilidad y densidad nutricional la convierten en un producto esencial para la dieta popular, garantizando el acceso a proteínas de alta calidad.
A nivel global, este pelágico es valorado como una fuente excepcional de ácidos grasos Omega-3, vitaminas y minerales esenciales para la salud cardiovascular. Estas propiedades refuerzan su estatus como un alimento estratégico para el desarrollo y bienestar de la población.
Finalmente, la restricción de captura se sincroniza con el pico de actividad reproductiva de la especie para facilitar un desove exitoso. Esta medida técnica protege los cardúmenes durante su fase de vulnerabilidad, asegurando la renovación de la biomasa y la sostenibilidad de la actividad pesquera para las próximas generaciones.


