El Pérez Carreño incrementa controles tras verificar irregularidades en auditorías
Las autoridades del hospital Pérez Carreño incrementarán mecanismos de control luego de haber iniciado un proceso de auditorías que reveló diversas irregularidades, como el llamado "arrendamiento de guardias", ausencias injustificadas, extracción de insumos por parte de empleados y la subcontratación de personal incapacitado para manejar equipos de alta tecnología.
Las autoridades del hospital Pérez Carreño incrementarán mecanismos de control luego de haber iniciado un proceso de auditorías que reveló diversas irregularidades, como el llamado "arrendamiento de guardias", ausencias injustificadas, extracción de insumos por parte de empleados y la subcontratación de personal incapacitado para manejar equipos de alta tecnología.
El presidente del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS, ente rector del hospital), Carlos Rotondaro, señaló que la administración del Pérez Carreño comenzará a ejercer controles precisos sobre las guardias. "No estamos eliminando las suplencias, las estamos regulando", puntualizó, y recordó que "la persona que no pueda montar una guardia tiene 48 horas para notificarlo, a fin de que el hospital nombre al suplente".
Esta medida busca erradicar el hábito de "subarrendar" guardias, usualmente las nocturnas, a otras personas que no han sido capacitadas para manejar ciertos equipos. Rotondaro citó el ejemplo de un tomógrafo que se dañó a poco más de un mes de haber sido instalado, y cuyo repuesto costó 180.000 dólares. "Esto es un hecho grave que no podemos ignorar, el Pérez Carreño es el hospital con la tecnología más moderna del país; debemos cuidarla", acotó.
En tal sentido, el hospital exigirá acreditaciones verificables al personal que haga suplencias.
Las auditorías comenzaron el año pasado y, a través de éstas, se ha revisado por separado cada servicio dentro del hospital. Menos de un mes antes de la protesta ocurrida la semana pasada, el equipo auditor inició el proceso en el cuerpo de enfermería.
Inventarios suficientes
Para hablar sobre el tema de los insumos, en torno al cual la referida protesta refirió fallas graves como "que no había ni adhesivo ni calmantes", el director del Pérez Carreño, Ángel Borrero, invitó a la Agencia Venezolana de Noticias (AVN) a los depósitos de insumos, material de limpieza y farmacia, donde mostró los inventarios, que además fueron respaldados con facturas y notas de entrega, fechadas antes de la protesta.
Durante el recorrido, fue posible verificar la existencia de reactivos para laboratorio, distintos adhesivos, suturas, material quirúrgico descartable y varios tipos de calmantes, por mencionar parte de los supuestos insumos ausentes. Es cierto que no hay Dipirona, pero ésta se sustituye con calmantes y antipiréticos de otras denominaciones, según explicó la directora del servicio de Farmacia, Nancy Araque.
Con respecto al área de mantenimiento, Rotondaro y Borrero explicaron que la limpieza clínica (pacientes, camas, quirófanos) es realizada por empleados del Pérez Carreño y la que corresponde a las áreas generales es responsabilidad de una empresa contratada para ese servicio, la cual debe suplir a sus trabajadores de implementos propios del oficio.
No obstante, el hospital también compra y provee insumos de limpieza. En los depósitos hay cloro, desinfectante de uso hospitalario, mopas, bolsas de desechos bioinfecciosos, detergente para lavandería, entre otros productos similares, igualmente respaldados por notas de compra y despacho.
Compromisos salariales
En este punto, Rotondaro fue enfático: "El pago de salarios y beneficios es sagrado. Yo quisiera que viniera un trabajador del Seguro a decirme que se le debe una quincena (…). Si una guardia no se pagó es porque el trabajador no fue ese día", dijo, antes de referir que el IVSS ya ajustó el pago de los cesta tiques a la nueva unidad tributaria.
Acerca de los contratados, volvió a ser puntual. El Seguro Social tiene más de 45.000 empleados, entre los que se incluyen apenas 1.265 contratados, en virtud de las instrucciones que se han dado a Recursos Humanos para regularizar ese tipo de situaciones.
Sobre las áreas de descanso del personal, el responsable del IVSS dijo que verificaron las instalaciones y que en efecto serán mejoradas.
Las máximas autoridades del Pérez Carreño reconocen que hay áreas pendientes por adecuar y modernizar, pero atribuyen las protestas "al escozor y las molestias que han generado las auditorías y los controles", de acuerdo con palabras de Borrero.
Irregularidades y robos
En el proceso de auditoría y supervisión, las autoridades hallaron vicios muy comunes en los hospitales públicos, como abundante personal de reposo o acuerdos entre algunas enfermeras para asistir y faltar por grupos, por mencionar algunas de las faltas vinculadas al horario. Incluso se encontraron irregularidades tan inverosímiles como que una enfermera tenía a su pareja viviendo en las habitaciones de descanso.
Pero más allá de eso, la administración de Borrero ha seguido instrucciones orientadas a poner la lupa sobre la extracción de insumos y equipos del hospital. Las suturas fueron confinadas a un depósito de seguridad especial por los altos costos que representan, y luego de que tres empleados del Pérez Carreño fueran detenidos, en diciembre pasado, cuando intentaban hurtar 52 cajas de sutura, valoradas en 178.000 bolívares.
Entre otros casos, una farmaceuta y su auxiliar terminaron de igual manera tras ser sorprendidas en flagrancia robando medicamentos de alto costo, y otro empleado fue descubierto vendiendo reposos.
El Pérez Carreño es uno de los hospitales más grandes del país. Tiene 864 camas operativas y más de 3.700 empleados, entre éstos 621 médicos y 1.741 enfermeras. En 2012, registró 932 cirugías de alta complejidad y 130.000 emergencias atendidas. Cuenta con nueve quirófanos funcionando y 11 más en adecuación. Ha sido modernizado en las áreas de Emergencias, Cardiología, Imagenología, Ginecología y Obstetricia y Traumatología, entre las principales.
"Nosotros tenemos fallas por corregir, siempre las reconozco, pero es preciso ejercer más control, revisar los mecanismos de supervisión. Si estas cosas no se corrigen a tiempo, luego no puedes hacer nada (…). Nosotros pedimos a los gremios que nos ayuden a regularizar esta situación. Muchas de las enfermeras venden las guardias, incumplen el horario, aplican mal los tratamientos, y algunas de ellas luego van a una clínica y hace bien su trabajo", concluyó Rotondaro.

