«El discurso de Capriles apenas llega al de un alcalde de pueblito llanero»
En su columna de Noticiero Digital de este martes, Alberto Franceschini desnuda los factores que están colapsando la candidatura de la MUD.
“Somos distintos a los del “pensamiento único chavista” como para imponernos también un “pensamiento único de oposición” por demás imposible. Así que a quienes les moleste que no seamos del “coro de solo aprobaciones”, no tendrán más remedio que soportarnos.
En su columna de Noticiero Digital de este martes, Alberto Franceschini desnuda los factores que están colapsando la candidatura de la MUD.
“Somos distintos a los del “pensamiento único chavista” como para imponernos también un “pensamiento único de oposición” por demás imposible. Así que a quienes les moleste que no seamos del “coro de solo aprobaciones”, no tendrán más remedio que soportarnos.
Como es sabido, todo candidato enloquece grados más grados menos y empieza a creerse su propio cuento. Posan de invulnerables y eso puede ser positivo, porque les da coraje y decisión, pero cuando tratan de creer, al propio tiempo, que siempre se la están comiendo, así digan estupideces, allí es donde se hace visible que el candidato estaría auto secuestrado y solo, con su pequeñísimo círculo de íntimos.
Esos, los adulantes de siempre, que tanto daño hacen, solo alabando y endiosando de tal manera al prospecto, no solo se hacen insufribles, sino que hacen al candidato carente de cualquier criterio objetivo, para evaluar la marcha de la propia campaña y de su rol. Y sobre todo y muy particularmente del mensaje. Y si este no logra una elaboración cuidadosa y una promoción colectiva, del más alto equipo político competente, pasa a convertirse en un rosario de simplismos de completo autodidacta, a quien le suena musical su propia voz y cree decir solo genialidades, cuando solo alcanzó a pronunciar alguna liviandad digna de Alcalde de pueblito llanero.
Tengo la impresión, precisamente por seguir de cerca el mensaje del candidato, que la MUD no tiene mayor injerencia en la conducción política de la campaña, que debe haber quedado en manos de los más íntimos colaboradores del señor Capriles, a saber Armando Briquett y López el secretario de gobierno de Miranda.
Porque allí andan sueltos, los dirigentes de la MUD, sobre todo los ex-candidatos de las primarias, como ánimas en pena, inorgánicos y con ocasionales brillos propios, que o bien parecieran impedidos de subirse al famoso autobús, o más bien bajados a la fuerza en la primera parada.
Estamos fritos y lo digo de una vez, si la MUD, para bien de esa candidatura, no asume la conducción de la estrategia del candidato y el grueso del posicionamiento político que se haga sentir, como la plana mayor de un nuevo gobierno, que resulte de la derrota de esta gente y que se les vea como portadores de un nuevo régimen, en todo y por todo distinto a la piltrafa que está llegando a su fin.
Entre los banqueros, los industriales, los líderes de medios, y entre factores de liderazgo político VIEJO y nuevo, sobran quienes puedan ayudar al señor Capriles a montar una presencia electoral determinante. A veces dudo que él sea capaz de dar la talla, pero asumamos que si, para no tener la tentación de sumarme a los escépticos que abundan y han ido creciendo.”


