
A través de sus plataformas oficiales, la Cancillería de la República Bolivariana de Venezuela conmemoró hoy el sexagésimo aniversario de la firma del Acuerdo de Ginebra. El Ejecutivo ratificó que este documento constituye el único marco legal vigente y legítimo para dirimir la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba.
Por su parte, el canciller Yván Gil destacó que el tratado tiene como objetivo central alcanzar una resolución justa y satisfactoria para ambas naciones. El Estado venezolano puso de relieve la trascendencia histórica de este mecanismo, el cual facilitó la incorporación directa de Guyana al proceso de negociación tras alcanzar su independencia en mayo de 1966.
Este acontecimiento marcó un punto de inflexión al transformar la disputa en un diálogo bilateral entre Estados soberanos, superando así las imposiciones del esquema colonial previo. Finalmente, el comunicado oficial subraya que el Acuerdo de Ginebra se mantiene como el fundamento jurídico esencial para resolver las tensiones derivadas del periodo imperialista.
Compromiso con la diplomacia y la soberanía regional
El Gobierno Bolivariano reafirmó su compromiso inquebrantable con el estricto cumplimiento del Acuerdo de Ginebra, con el objetivo de alcanzar una solución definitiva y pacífica a la controversia. En sus declaraciones institucionales, el Ejecutivo calificó la disputa territorial como una «lamentable herencia» de las injerencias extranjeras que históricamente han vulnerado la integridad de la nación.
En esta misma línea, la diplomacia venezolana sostuvo que el entendimiento mutuo es la única vía para garantizar la estabilidad regional y el respeto a la soberanía nacional. La Cancillería concluyó su pronunciamiento oficial con la histórica consigna: «¡El sol de Venezuela nace en el Esequibo!», una expresión que sintetiza el sentido de pertenencia y la determinación del Estado sobre dicho territorio.
A continuación el texto íntegro:



