Argelia se luce contra Corea 4-2 (+fotos + Videos)
Encuentro vital, de suprema importancia para ambas selecciones, pues la segunda plaza estaba en juego tras la derrota de Rusia. Una victoria de cualquiera de los dos contendientes ponía en su mano la clasificación hacia octavos, y los técnicos sabían esto.
Encuentro vital, de suprema importancia para ambas selecciones, pues la segunda plaza estaba en juego tras la derrota de Rusia. Una victoria de cualquiera de los dos contendientes ponía en su mano la clasificación hacia octavos, y los técnicos sabían esto. El coreano, decidió dar continuidad al once que estuvo a punto de vencer al conjunto de Capello; mientras que Halilhodzic revolucionó su alineación, dando entrada a hombres de ataque como Slimani, Djabou o Brahimi, buscando mejorar la imagen dada ante Bélgica y llevarse la victoria.
Desde el primer minuto se vio el hambre de vencer de los argelinos, pues nada más echar el cuero a rodar tuvieron el primer acercamiento. Feghouli, alma del combinado magrebí, disparó alto, con facilidad desde el área. Apenas dos minutos después, Brahimi hizo lo propio, después de una caída de Feghouli en los dominios de Jung, en un penalti más que claro que no fue señalado. Los de Halilhodzic se veían superiores, y Bentaleb lo demostraba con una escandalosa ruleta en el centro del campo, al más puro estilo Zidane.
Corea estaba totalmente dormida, anulada por la presión de Argelia, que salió con una quinta marcha superior a la coreana. Los asiáticos apenas podían tocar, sin precisión alguna en el centro del campo. Los primeros cinco minutos fueron totalmente africanos, con un remate más de Slimani con la testa que se marchó desviado. Argelia avisaba, mientras Corea se desperezaba, tratando de subir líneas para robar en campo contrario. Un par de pérdidas de Bentaleb permitió a Corea hacerlo, pero Bougherra achicaba agua, imperial en defensa con su cuerpo como mejor arma.
Con el paso de los minutos el encuentro se igualó, pues Corea logró contener las acometidas de su rival. La baza asiática estaba clara, buscando la espalda de la pareja de centrales argelinos, perfectos por arriba, pero titubeantes al espacio. Aun así, el combinado argelino era muy superior, y lo demostraba creando peligro por los costados, con centros peligrosos hacia Slimani, haciendo sufrir a los zagueros coreanos. Las posibles contras asiáticas, las evitaba Medjani, perfectamente colocado en todo momento.
Precisamente fue este, el centrocampista más defensivo que dispuso Halilhodzic, quien asistió a Slimani a los veinticinco minutos de partido. Slimani corrió, el cuero botó entre los centrales y el argelino les ganó la partida. Entre los dos coreanos, el ariete magrebí remató a puerta, ante la nula salida de Jung, superándole y poniendo el primer gol en el electrónico. Tras varias ocasiones falladas, Argelia se ponía por delante, tras merecer el gol en los primeros minutos.
Lejos de contentarse con eso, los argelinos fueron a por más. Recuperaron el cuero al sacar Corea, y buscaron a Brahimi. El del Granada, que estuvo muy libre de marca durante la primera parte, disparó cruzado, forzando un córner que sería de nuevo importantísimo. Djabou centró y Halliche remató, ante la penosa salida de Jung, que redondeaba unos primeros minutos negativos. El cuero entró directo en la portería coreana, desatando la locura en las gradas de Porto Alegre. Dos goles en apenas dos minutos ponían una ventaja muy provechosa para un equipo que había buscado los goles desde el inicio.
Tras el gol, Argelia asumió un rol más defensivo, dando el cuero a Corea para tratar de encontrar una contra ganadora. Sin embargo, los espacios no existían, y Argelia se encontraba con total comodidad en defensa, esperando para poder salir rápido. El mayor peligro seguía estando en las botas de los argelinos, especialmente en los balones en largo, forma de la que llegó el primer gol. Y Slimani volvió a aparecer, bajando un envío lejano desde la defensa, superando a los dos centrales y asistiendo a Djabou, que disparó suave, cruzado y colocado al palo izquierdo de Jung, que nada pudo hacer. Tercer gol argelino en una primera parte de órdago.
Así finalizó la primera parte, con Argelia buscando un cuarto que no llegó, y Corea totalmente superada, sin ideas y esperando con deseo el descanso para renovar los ánimos y tratar de voltear el marcador.
Corea busca la heroica
Con los segundos 45 minutos las tornas cambiaron, Corea salió a morder, y poco tardó en hacerlo efectivo. Un pase en largo, mal defendido por Bougherra, lo aprovechó Son, tras un mal control, para batir a M’Bolhi entre sus piernas. Los asiáticos recortaban y se venían arriba, en busca de una remontada antológica. Argelia, por su parte, dormía en defensa sin saber qué sucedida, y tan solo Halliche, de cabeza, reaccionada en ataque.
Ki, el del Sunderland, lo probó desde lejos, quedándose con la miel en los labios por una espectacular parada del meta argelino a mano cambiada. Su disparo, que se dirigía a la escuadra, se marchó a córner. Ese era el mejor momento de Corea, encerrando a su rival, y presionando sin parar para forzar el error. Y cuando peor estaba Argelia, aparecieron sus dos genios. Entre Feghouli, con un reverso prodigioso empezando la jugada, y Brahimi, fabricaron un gol de orfebrería con varias paredes hasta que el del Granada disparó suave bajo las piernas de Jung. 1-4 en el marcador, y la rebelión coreana calmada en el momento culmen.
Sin embargo, el encuentro no había finalizado, pues aún restaban veinte minutos, y las defensas tenían mucho que decir, en su contra. Halliche falló en un despeje en un balón aéreo, y Lee pudo controlar en el área pequeña, levantar la cabeza y asistir a Koo, que completamente solo remató a placer para rebajar a dos goles la ventaja argelina. Otro tanto que espoleó a los coreanos, que nunca se dieron por rendidos. El centro del campo no existía, los ataques eran eléctricos, y Halilhodzic lo notó, dando entrada a Lacen, un todoterreno destinado a contener las acometidas asiáticas.
Ofensiva total de Corea
Con los últimos quince minutos, llegó el arreón final de Corea. Argelia, metida en defensa, esperaba con sus jugadores totalmente desfondados. Slimani, después de un encuentro de trabajo, caía al suelo fruto del desgaste; mientras los centros llovían al área argelina. La entrada de Ghilas al campo dio poderío por alto al combinado magrebí, pues el delantero del Oporto en su primer balón remató alto, y en los dos siguientes despejó en su área con la testa.
No podía Corea, ni por alto ni por bajo, a pesar de la debilidad aparente de la defensa argelina. Son, goleador que comenzó el intento de remontada coreana, lo intentó con un disparo de falta, encontrándose con la defensa. Argelia era todo dudas en defensa, demasiado atrás, y temiendo por sus tres primeros puntos en este Mundial. La ofensiva de Corea era total, pero el tiempo era escaso, y Belkalem ayudó en defensa con su entrada en los minutos finales. A pesar de la debilidad defensiva, los magrebís supieron administrar los últimos instantes y alzarse con los tres primeros puntos.
Una victoria que sirve para que Argelia dependa de sí misma para alcanzar los octavos, pues un empate ante Rusia serviría para que el combinado argelino hiciera historia. Mientras, Corea tendrá que buscar una victoria ante una Bélgica ya clasificada, pero no primera, y esperar una derrota de su rival de hoy, además de superar a los de Capello en el golaverage general. El Grupo H queda algo más decantado, favorable para Argelia.

