Activista social de Bahréin falleció bajo custodia policial
Un joven activista social de Bahrein, encarcelado por participar en las protestas contra el régimen Al-Khalifa en el 2011, murió bajo custodia de las autoridades, luego de ser trasladado a un hospital para el tratamiento de una enfermedad hereditaria.
Un joven activista social de Bahrein, encarcelado por participar en las protestas contra el régimen Al-Khalifa en el 2011, murió bajo custodia de las autoridades, luego de ser trasladado a un hospital para el tratamiento de una enfermedad hereditaria.
El Ministerio del Interior anunció a través de las redes sociales que “Mohammed Mushaima fue declarado muerto en un hospital público”, al cual fue ingresado el pasado 29 de agosto "para el tratamiento de una anemia de células falciformes."
El principal bloque de oposición bahreiní, Al-Wefaq, confirmó la muerte de Mushaima, recordando que "falleció bajo custodia policial, mientras cumplía una condena de siete años por participar en manifestaciones pacíficas por la democracia".
Los abogados del activista de 24 años de edad habían solicitado previamente la liberación del joven chiíta, debido a su "delicado estado de salud”, una petición que rápidamente fue rechazada por el Tribunal.
La anemia de células falciformes es un trastorno genético en el cual los glóbulos rojos forman una forma de hoz anormal (medialuna). Las células son rígidas y pegajosas y tienden a obstruir la circulación de la sangre por los vasos sanguíneos de las extremidades y los órganos, causando dolores, infecciones graves y lesiones de órganos.
Se trata de una enfermedad hereditaria frecuente en Bahréin, debido a que en este país es frecuente el matrimonio entre parientes cercanos.
Mushaima no es el primer activista que muere debido a esta enfermedad durante su detención. El Gobierno anunció en abril pasado dos muertes en este tipo de situación, lo que despertó alarmas en algunas organizaciones defensoras de los derechos humanos.
En septiembre de 2011, las autoridades provocaron la muerte de un hombre durante una manifestación. Por efectos de los gases lacrimógenos, el bahreiní falleció debido a una "afección respiratoria" derivada de la anemia de células falciformes.
Adicionalmente, esta muerte llega sólo cuatro días después del fallecimiento de Ali Hussein Nemat, un adolescente de 17 años de edad que fue asesinado a tiros por las fuerzas de seguridad el pasado viernes en el pueblo Sadad (oeste), en las afueras de Manama.
Miles de personas, la mayoría de la población mayoritaria chiíta, salieron a las calles el año pasado para exigir reformas en el Reino gobernado por los sunitas de la dinastía Al-Khalifa.
Bahrein, que alberga a la Quinta Flota de la Marina de los Estados Unidos, ha sido escenario de protestas contra el régimen desde febrero de 2011 y decenas de personas han muerto y cientos más resultaron heridas durante la represión del régimen.
Muchos otros, incluyendo líderes de la oposición y activistas de derechos humanos, también se han dado largas penas de cárcel como parte de la represión.
Los activistas dicen que al menos 80 personas han muerto en la nación del Golfo desde el inicio del levantamiento, en febrero del año pasado. No obstante, este número no puede ser verificada en medios de comunicación extranjeros y organizaciones de derechos humanos, debido a que a la gran mayoría se le niega la entrada en el país.


