A 195 años de la batalla de Las Queseras del Medio
Esta es una de las batallas más comentada de nuestra guerra de independencia, debido a la utilización de una nueva estrategia que permitió derrotar al Ejército español y consolidó la posición militar de Venezuela en la región de Los Llanos.
Esta es una de las batallas más comentada de nuestra guerra de independencia, debido a la utilización de una nueva estrategia que permitió derrotar al Ejército español y consolidó la posición militar de Venezuela en la región de Los Llanos.
Este enfrentamiento militar tiene su antecedente inmediato en la retirada que hace El Libertador Simón Bolívar, cuando obligado por la derrota de la fuerza patriota en la zona de la Gamarra, decidió retirarse hacia Los Potreritos por la zona de El Arauca, seguido por el jefe realista Pablo Morillo, para darle la batalla final.
Durante su retirada, Simón Bolívar se une con la División de Caballería comandada por el General José Antonio Páez, en el río Arauca, quienes deciden combatir a las tropas de la Corona española quienes seguían avanzando en la persecución de las filas patriotas.
En la orilla contraria del Río Arauca, las tropas realistas esperaban divisar a los patriotas con la finalidad de presentarle batalla, teniendo en cuenta la superioridad numérica de 6.000 hombres, contra 3.000 del Ejército Libertador.
La táctica empleada por Bolívar y Páez para vencer a su rival en la zona de Las Queseras del Medio es la siguiente: Páez cruza, acompañado de 153 llaneros, el río Arauca a unos tres kilómetros más arriba del campamento del jefe realista, Pablo Morillo, organizando a sus hombres en seis o siete pelotones y avanza sobre el terreno.
Esto es observado por Morillo quien ordena que la caballería lo atacara y el general Páez al ver ésto decidió iniciar una retirada en dirección donde esperaban la infantería del Ejército comandado por Simón Bolívar.
La caballería realista se divide en dos, intenta rebosar por los flancos y rodear a los hombres de Páez, quien ordenó a uno de sus pelotones de llaneros que atacara a las fuerzas españolas, para evitar verse rodeado, retirando a los demás pelotones, pero viendo que la caballería realista lo sigue persiguiendo Páez decide gritar la famosa orden “vuelvan caras” (pero en realidad fue “vuelvan carajo”) y ordena a sus llaneros a atacar al enemigo, quienes confundido y desconcertado deciden retirarse ante el avance de la caballería llanera patriota.
Al final de la batalla quedaron 400 realistas muertos o heridos, mientras que la tropa del General José Antonio Páez tuvo 8 bajas entre muertos y heridos.
Después de la batalla, El Libertador Simón Bolívar le otorgó al General Páez y a todos los llaneros, en el mismo campo de batalla, la “Cruz de los Libertadores”, en reconocimiento a su valor y pericia en el enfrentamiento bélico con las tropas realistas.

