Jorge Arreaza: «La Ley de Amnistía es un instrumento de justicia y reconciliación nacional»

Caracas, 14 de Febrero de 2026- El presidente de la Comisión Especial para asegurar el cumplimiento de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, Jorge Arreaza, ofreció declaraciones este martes 24 de febrero de 2026, para detallar los avances en la implementación de esta normativa y precisar el alcance jurídico que regirá el proceso de reconciliación nacional. Arreaza enfatizó que la ley es una puerta abierta hacia la paz, pero subrayó que cuenta con límites éticos y legales claros para garantizar que no exista impunidad en casos de extrema gravedad.
Durante su balance, Arreaza informó que ya existe una significativa cantidad de personas beneficiadas que han sido identificadas en los primeros días de vigencia de la ley. Sin embargo, aclaró que cada caso es sometido a un riguroso análisis individual:
Aplicación Universal: Cualquier ciudadano que considere que su causa se enmarca en los supuestos de la ley puede aplicar. «Nadie está excluido de presentar su solicitud ante las instancias correspondientes», señaló.
Competencia Judicial: Corresponde a cada juez y al ordenamiento jurídico vigente determinar la procedencia de la amnistía tras evaluar el expediente bajo el microscopio de la nueva normativa.
Justicia Restaurativa: El objetivo no es solo la libertad o el sobreseimiento, sino el compromiso de los beneficiados con el respeto a la Constitución y la paz territorial.
Un punto central de las declaraciones de Arreaza fue la aclaratoria sobre los delitos que quedan fuera del alcance de la amnistía. El presidente de la Comisión fue tajante al señalar que la ley no ampara el asesinato voluntario ni crímenes de lesa humanidad.
«Esta ley es para el reencuentro político, no para perdonar crímenes que atentan contra la vida de forma deliberada. El asesinato voluntario y los delitos de odio extremo no son objeto de perdón bajo este esquema», sentenció Arreaza.
Funcionamiento y Supervisión
La Comisión Especial que preside Arreaza tiene la tarea de vigilar que el espíritu de la ley se cumpla en todas las instancias judiciales del país. Para ello, se han establecido canales de comunicación directa con el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el Ministerio Público.
«Estamos garantizando que la ley sea un puente real hacia un nuevo comienzo, donde el diálogo sustituya para siempre a la violencia política», concluyó Arreaza, invitando a todos los sectores a confiar en la transparencia de un proceso que busca sanar las heridas acumuladas sin vulnerar el derecho a la justicia de las víctimas.

