
Tras seis décadas de ausencia en los planos estelares, la Universidad Central de Venezuela (UCV FC) ha dejado de ser una promesa para convertirse en una potencia. Tras un año pletórico donde conquistaron el Torneo Apertura, la Copa Venezuela y su segunda estrella, además de un sólido debut en la Copa Libertadores, el club luce ahora con orgullo su nueva indumentaria bajo el sello de Adidas.
Sin embargo, el verdadero pilar del proyecto trasciende las vitrinas. La institución presentó oficialmente su complejo deportivo en Los Samanes, una obra de envergadura construida con discreción en el este de Caracas. Estas instalaciones representan el corazón estratégico de una entidad que busca sostenibilidad a largo plazo.
Alexander Gelvez, presidente del club, destacó que la gestión de 2025 no solo se midió en trofeos, sino en la edificación de la mejor infraestructura del país. El complejo cuenta con canchas de césped natural y artificial, gimnasio de última generación, y unidades de recuperación con cámaras hiperbáricas y criogénicas, herramientas diseñadas para potenciar tanto al primer equipo como a las categorías formativas.
Pese a la distancia física entre el nuevo centro de entrenamiento y la Ciudad Universitaria, la directiva reafirma su compromiso con los valores de su Alma Mater. Gelvez enfatizó que el objetivo es consolidar un club con bases sólidas que forme ciudadanos y atletas integrales, fortaleciendo el vínculo con la comunidad ucevista para atraer a una nueva generación de aficionados.
ADN de éxito y visión continental
El renacer deportivo tiene nombre propio: Daniel Sasso. El estratega, que rescató al equipo del descenso para llevarlo a la gloria en apenas dos años, asegura que el centro deportivo está a la altura de los grandes clubes de Sudamérica, comparándolo con estándares internacionales tras su experiencia en la Copa Libertadores frente a rivales como el Corinthians.
En el plano competitivo, el equipo inició la temporada con un sólido 2-0 ante Trujillanos, mostrando rostros nuevos como el guardameta Schiavone y el ariete Jovanny Bolívar. Sasso sostiene que, aunque se han reforzado posiciones clave y se dará espacio a promesas mundialistas como Román Davis y Yimvert Berroterán, la filosofía de juego —defensa impenetrable y ataque ordenado— permanece inalterable.
El capitán no cede
El liderazgo en el campo sigue bajo el mando de Charlis Ortiz. A sus 39 años, el «Tigre» mantiene una vigencia envidiable y una ambición intacta. El capitán, actualmente en proceso de recuperación tras una fractura nasal, advirtió que su competitividad sigue al máximo nivel, dispuesto a pelear su lugar en el once titular para seguir ampliando su legado en el balompié nacional.

