Padrino López respalda la promulgación de la Ley de Amnistía

En un mensaje cargado de simbolismo institucional, el vicepresidente sectorial de Defensa y Soberanía, G/J Vladimir Padrino López, celebró este viernes 20 de febrero de 2026 la promulgación de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática. El alto mando militar calificó este paso, refrendado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, como un «camino certero» para el futuro del país, subrayando que la normativa no solo busca el cese de la violencia, sino la construcción de una «paz positiva» basada en el respeto profundo a la libertad y la legalidad.
Los Pilares de la «Paz Positiva»
Padrino López destacó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) recibe este acontecimiento con esperanza, viéndolo como una oportunidad para que el país transite hacia nuevos procesos políticos racionales. Para el ministro, la paz positiva se diferencia de la simple ausencia de conflicto por los siguientes elementos fundamentales:
Justicia y Perdón: Entender la amnistía no como impunidad, sino como una herramienta política de alto nivel para sanar heridas colectivas y reintegrar sectores a la vida pública.
Confrontación Racional: Reconocer que la política implica debate y diferencias, pero siempre bajo el marco del respeto mutuo y la soberanía, alejándose de la violencia agonal.
Estabilidad Institucional: La unidad interna del país se posiciona como el principal escudo contra las amenazas externas y la fragilidad política.
Un nuevo destino para la Nación
El General en Jefe resaltó que la FANB es una institución de valores que «ama profundamente la democracia» y que se siente «feliz de ver cómo el país se enrumba a un nuevo destino». En su alocución, envió un mensaje contundente a quienes intentan sabotear este proceso de reconciliación: «Váyanse por su camino que nosotros continuamos por el nuestro», sentenció, ratificando la cohesión militar en torno a la ruta de la paz.
Con la entrada en vigencia de esta ley, se espera que se abran cauces para el reencuentro nacional y la reinstitucionalización del Estado, demostrando que Venezuela resuelve sus diferencias bajo su propio marco legal y sin injerencias.
