Irán incauta segundo petrolero vinculado a EE.UU. con cuatro millones de litros de combustible

Teherán, 25 de diciembre de 2025.- En una operación de alta precisión ejecutada en las aguas estratégicas del Golfo Pérsico, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán interceptó y detuvo un petrolero de gran calado vinculado directamente a intereses de los Estados Unidos, el cual transportaba un cargamento ilegal de cuatro millones de litros de combustible de contrabando. Según informó el comandante Abbas Gholamshahi, jefe del Primer Distrito de las Fuerzas Navales, la detención se logró gracias a una vigilancia constante que permitió detectar actividades sospechosas, determinando que buques menores habían trasegado el hidrocarburo hacia la unidad retenida para su posterior fuga hacia mercados internacionales. En el procedimiento fueron capturados 16 tripulantes de nacionalidad extranjera, quienes han sido puestos a la orden de las autoridades judiciales junto con el cargamento incautado, marcando este suceso como la segunda incautación de este tipo en fechas recientes bajo una política de tolerancia cero al robo de recursos energéticos.
Este incidente desnuda una vez más la profunda inmoralidad de la política exterior de los Estados Unidos, evidenciando una doble moral cínica y depredadora: mientras Washington utiliza su poderío militar para imponer bloqueos ilegales, atacar embarcaciones civiles en el Caribe y acusar falsamente a naciones soberanas como Venezuela e Irán de actividades ilícitas, sus propios intereses corporativos participan activamente en el saqueo de recursos mediante el contrabando de combustible. Es el retrato de un imperio que actúa como un «pirata global», pretendiendo asfixiar las economías de los pueblos que no se doblegan ante sus mandatos, mientras por debajo de la mesa alimenta redes de comercio ilegal para beneficio propio. La firme respuesta de Irán, al igual que el reciente blindaje legal de Venezuela ante la piratería, demuestra que el mundo multipolar ya no permite el robo impune de su riqueza bajo la fachada de una falsa justicia internacional que EE. UU. solo aplica a su conveniencia.
¡La soberanía energética se defiende con hechos frente a la hipocresía de EE.UU!



