Fundación Color Esperanza elabora torta de 8 metros para atender a niños en refugios capitalinos
Un contingente de 50 voluntarios estima distribuir 3.000 porciones del dulce en los campamentos transitorios habilitados tras la contingencia sísmica.

La Fundación Color Esperanza coordinó un despliegue social en el municipio Sucre, estado Miranda, con motivo de la víspera del Día del Niño en el país. La iniciativa contempló la preparación de una estructura de repostería a gran escala con el objetivo de abastecer de forma directa a la población infantil que permanece en los centros de alojamiento temporal, habilitada tras el doble terremoto del pasado 24 de junio.
Dimensiones del suministro y logística de distribución
La jornada humanitaria contó con la participación activa de un grupo de 50 voluntarios de la organización civil. De acuerdo con las especificaciones técnicas ofrecidas por la presidenta de la fundación, Marelisa Acevedo, el producto final posee unas dimensiones exactas de 8 metros de longitud por 1,20 metros de ancho, decorado con los motivos de la bandera nacional.
Por su parte, Wilman Villegas, integrante del equipo organizador, detalló que la meta cuantitativa del operativo es fraccionar y despachar un aproximado de 3.000 pedazos de torta dentro de los refugios localizados en este sector del este de la capital venezolana. La actividad replica una experiencia ejecutada el año anterior, adaptando el alcance métrico para responder a la pérdida de hogares de las familias damnificadas.
Contexto del despliegue de atención nacional
Por otra parte, este esfuerzo comunitario complementa los planes institucionales de asistencia en la zona norte de Venezuela, región afectada de manera prioritaria por los movimientos telúricos. Paralelamente a estas entregas alimentarias, las comisiones ministeriales avanzan en el censo biométrico para cuantificar la demanda residencial, la cual posee una proyección estimada de 25.000 viviendas requeridas para los afectados.

