El Saladillo vibró en Maracaibo con la jornada eliminatoria del II Festival Nacional de Gaitas
La muestra del talento de estos niños y jóvenes ha sobrepasado las expectativas
Las jornadas en la ronda eliminatoria del Festival progresan con paso decidido. Luego de intensas jornadas llenas de talento y tradición, este importante encuentro cultural se halla en una fase muy avanzada, dejando claro que el furro, la tambora y la charrasca permanecen más vigentes que nunca en el sentir de la juventud.
El festival fue un rotundo éxito gracias a la impresionante asistencia de un público que desbordó entusiasmo de principio a fin. El escenario no pudo ser más idóneo: el emblemático sector El Pozón del Saladillo, un rincón que respira tradición y que ha sido, históricamente, el epicentro y la cuna espiritual de la gaita zuliana, reseña nota de prensa. En este suelo bendecido por la identidad Marabina, la nostalgia del pasado se fusionó perfectamente con el presente, sirviendo de marco para una puesta en escena inolvidable donde cientos de niños y jóvenes derrocharon todo su talento gaitero. Estos pequeños y jóvenes gigantes no solo cantaron; honraron las raíces del Saladillo y demostraron que el futuro del género está en manos apasionadas y preparadas.

En este ambiente perfecto para la gaita, lleno de colorido, repleto de la multitud que asistió para darle el apoyo a sus muchachos y bajo el cielo que amenazo con derramar sus gotas de encanto, se iniciaron las actuaciones de las 15 agrupaciones que tenían la tarea de demostrar su talento ante el jurado calificador y ante el publico presente, logrando pasar a la próxima etapa las siguientes agrupaciones:
Categoría Colegios: U.E Cristobal Mendoza (escuela de gaita Astolfo Romero) representando a la parroquia Chiquinquirá.
Categoría Comunidades: Grupo gaitero Los Chicos del Barrio, provenientes de la parroquia Santa Lucía.




