El Mayo Francés venezolano

Es 1° de mayo y en el centro comercial San Ignacio hay una marcha de felicidad y elegancia. Y allá lejos viene Cinthya Machado Zuloaga dirigiendo su propia marcha
Es 1° de mayo y en el centro comercial San Ignacio hay una marcha de felicidad y elegancia. Y allá lejos viene Cinthya Machado Zuloaga dirigiendo su propia marcha. A punta de gestos va diciendo una serie de cosas que todos parecen entender porque se detienen a verla y a seguirla. Llega hasta el cafetín y me da un beso y toma asiento y dice: “Hace mucha falta un mayo francés venezolano, porque esta gente perdió la imaginación hace tiempo. Todos se repiten”.
El mesonero llega rápido y eficiente, pone la botellita de agua Evian y el café y le dice a Cinthya: “Seamos realistas, pidamos lo imposible”. Y Cinthya se queda con la boca abierta y le da un beso, y el mesonero vuelve a decir: “Viola tu alma máter”. Y Cinthya le da otro beso, y el hombre vuelve y dice: “Prohibido prohibir”. Y Cinthya está que se desmaya. Pero el mesonero no recuerda ningún otro grafiti del Mayo Francés y se queda esperando, y luego se marcha.
Y Cinthya dice: “Hay que hacer un relanzamiento de la política venezolana… ya la MUD no tiene nada que decir porque nunca ha dicho nada. Y lo que pasa es que tampoco ha conocido nada. Y eso es lo peor. Hay que volver con “La imaginación al poder”, aquella frase que el MAS de tu admirado Teodoro Petkoff convirtió en “Imaginación contra dinero”. Hay que gritar: “Quien se robó la verdad que la devuelva”. En fin, el país está esperando unas elecciones parlamentarias que algunas opinadoras antichavistas dicen que no habrá, sin ningún sentido, porque se necesita estar fuera del escenario político venezolano para pensar una cosa así, sobre todo porque saben que de no haber elecciones se arma la de aquí manda Papá Montero. En fin, que nos hace falta un país creativo y no un país corrupto por detrás y por delante”.
Cinthya se detiene por un momento, cierra sus ojos y el mundo sigue andando. Y vuelve a decir: “Arranca mayo, y mi padre no sabe quiénes son los candidatos a diputados de la MUD que le irán a pedir en efectivo, como les gusta a todos, para apoyarlos en la campaña. Nos estamos aburriendo y no hay que olvidar que ‘El aburrimiento es contrarrevolucionario’. Y lo que están haciendo es poniéndole parches a la situación y ‘No le pongas parches, la estructura está podrida’. Pidamos un mayo francés venezolano”.
Roberto Malaver
Periodista/Profesor de la UCV
/N.A





