Ana Rubio saldó su deuda con Simón Bolívar
En su segundo día de apertura ya más de dos mil personas han visitado el majestuoso Mausoleo donde reposan los restos de Simón Bolívar. Cada una va con una historia.
Ana Rubio de Guerra y su esposo, tienen la suya. Ambos, con el paso lento, desde que ingresaron al Panteón Nacional, solo preguntaban: “¿Dónde está el Libertador?, que venimos a entregarle una ofrenda.
En su segundo día de apertura ya más de dos mil personas han visitado el majestuoso Mausoleo donde reposan los restos de Simón Bolívar. Cada una va con una historia.
Ana Rubio de Guerra y su esposo, tienen la suya. Ambos, con el paso lento, desde que ingresaron al Panteón Nacional, solo preguntaban: “¿Dónde está el Libertador?, que venimos a entregarle una ofrenda.
La respuesta de los guías era que seguramente no iban a poder cumplirle porque no estaba permitido el acceso hacia el féretro. Pero la pareja insistía en que era necesario. Mientras tanto, los visitantes iban, venían y se llevaban fotos para tener la evidencia del momento.
Por fin, la señora logró estar a seis escalones del espacio ocupado por El Libertador.
Con recia persistencia, su bastón en la mano derecha y un ramo de flores en la izquierda tuvo el privilegio de estar a centímetros del féretro. Sólo ella pudo llegar más allá de los peldaños y dejarle lo prometido justo al frente del sarcófago.
Permaneció allí por varios minutos. Los húsares mantenían su posición, pero la miraban. Ella se persignó para despedirse. Con lágrimas en los ojos le dio la espalda, se dirigió hacia donde estaba su esposo y agradeció a todas las personas que escucharon su historia para que la dejaran ingresar al lugar.
“Yo sé que Simón Bolívar ayudó a que me dejaran subir. Vine porque le ofrecí un ramo de flores. Él es mi único padre. Desde niña me comunico con él y siento su energía. Una vez yo fui a la Plaza Bolívar y le dije: ‘Libertador, ¿tú quieres ser mi papá?, necesito que me ayudes, quiero estudiar y ser útil. Ahí sentí que me respondió: ‘Tú si vas a poder’. Desde ese momento he logrado muchas cosas. Soy una mujer profesional y revolucionaria”, manifestó Ana Rubio de Guerra.
/N.A



