Adecos, malqueridos de la MUD
Hay gente que no quiere tomar conciencia de quiénes son sus aliados. Por ejemplo, Junior Morillo, votante pertinaz de la Mesa de la Unidad, en medio del potente guayabo de los resultados electorales, escribió unos tuits muy duros en los que le pronosticó al PSUV un desplome parecido al que sufrió AD en los ya lejanos años 90.
Hay gente que no quiere tomar conciencia de quiénes son sus aliados. Por ejemplo, Junior Morillo, votante pertinaz de la Mesa de la Unidad, en medio del potente guayabo de los resultados electorales, escribió unos tuits muy duros en los que le pronosticó al PSUV un desplome parecido al que sufrió AD en los ya lejanos años 90. "Gocen ahora, pérfidos chavistas, porque más temprano que tarde sufrirán la misma suerte que los desgraciados adecos", expresó.
Junior, al parecer, no ha caído en cuenta de que AD es parte de la MUD, de modo que andar por ahí lanzando trinos antiadecos es, por decir lo menos, un despropósito, una inconsecuencia. Además, resulta que si no fuera por la vieja ADela, la MUD hubiese tenido 18 alcaldías y 260 concejales menos, por la medida chiquita.
Como Junior, muchos adeptos de la MUD juran odiar a los viejos partidos y pretenden obviar el hecho de que estos son componentes principales de la alianza. Pero si uno milita en una coalición tan diversa tiene que hacerse cargo solidariamente hasta de sus más deplorables socios. Es lo mínimo que se espera de un aliado, pero hay gente que, como dice un refrán, quiere nadar y guardar la ropa.
Junior se puso más bravo todavía porque el secretario general de AD, Henry Ramos Allup, habla como una de esas abuelas socarronas que -dada su provecta edad- no se sienten ya obligadas a guardar los secretos de la familia. Respondiendo las agudas preguntas de Elvia Gómez, Ramos Allup expresó que en la MUD falta autocrítica y planteó que es urgente meter en cintura a unos locos (y a unas loquitas) que andan por ahí dándoselas de radicales. "Los adecos no deberían ni siquiera abrir la bocota porque ellos son los culpables de que exista el chavismo", tuiteó Morillo, furioso.
Pero en el lado adeco de la mesa, la abuela socarrona no luce dispuesta a callarse. Por el contrario, con un par de años libres de elecciones, parece ser la hora adecuada para darle a la sin hueso. Ramos Allup, por ejemplo, confirmó algunos detalles que se sospechaban: que a los miembros de la familia Mesa les encanta caerse a muela entre sí; que no les gusta para nada la autocrítica y que cuando alguien formula un reclamo sobre la conducta de otro, el aludido se hace el desentendido. ¡Qué familia!
Con el aval de su veteranía política, Ramos Allup no solo dijo sus verdades sobre lo que acaba de pasar, sino también respecto a lo que viene. Advirtió que si la oposición se lanza por el camino de la Constituyente, la enmienda o cualquier aventura semejante, le pasará como con el "plebiscito": irá por lana y saldrá trasquilada.
Lástima que nadie escarmienta en cabeza ajena… y mucho menos en la cabeza de su abuela.
/N.A

