Beto Valderrama: el maestro indiscutible de la música tradicional de la Isla de Margarita
Con más de 200 composiciones, el legendario ejecutante de la mandolina y bandola oriental ha proyectado el folklore venezolano a nivel internacional.

Beto Valderrama se posiciona como uno de los compositores más prolíficos de la Isla de Margarita. Su catálogo supera las doscientas obras grabadas por reconocidos artistas nacionales y por su propia agrupación.
El maestro inició su recorrido musical con el cuatro, avanzó hacia la guitarra y posteriormente dominó la mandolina. Hoy por hoy, representa a uno de los exponentes más grandes de este instrumento en toda la geografía nacional.
Músico desde la infancia, formó parte fundamental de la emblemática agrupación Los Guaiqueríes de Francisco Mata. Entre sus composiciones más destacadas figuran:
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«La Sirena» y «El Encapotado».
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«Polo con Estribillo» y «Regalo a la Virgen».
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«Lamento Marino», «Paraguachoa» y «El Violinista Oriental».
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«El Tamarindo y el Avispero».
Aporte teórico y proyección de la bandola oriental
La influencia de Valderrama en la cultura margariteña es profunda. El cultor ha sostenido que la música de Margarita es madre de varios ritmos latinoamericanos, destacando el impacto histórico de los géneros neoespartanos.
Asimismo, Valderrama ha sido un defensor incansable de la difusión de la bandola oriental, instrumento clave en la tradición insular. Su investigación lo llevó a publicar el libro La Música Tradicional Neo-Espartana. La obra constituye un documento fundamental para comprender y estudiar las estructuras musicales del estado Nueva Esparta.
Embajador de la identidad sonora neoespartana
A lo largo de su carrera, el maestro ha representado a Venezuela en importantes escenarios de América y Europa:
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Caribe y las Antillas: Trinidad y Tobago, Cuba, Curazao y Aruba.
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América: Estados Unidos, Colombia, Panamá, México y Surinam.
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Europa: España, Islas Canarias, Francia y Alemania.
Valderrama es un maestro dedicado a transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones para asegurar la continuidad del legado insular. Su trabajo pedagógico y creativo lo consolida como una figura indispensable para entender la identidad sonora de la Isla de Margarita.



