Murió el revolucionario Freddy Gíl González

“Estoy convencido que nosotros formamos parte de una generación de oro de la izquierda revolucionaria”, Freddy Gil
A la edad de 75 años falleció Freddy Gil González, ingeniero agrónomo, docente de profesión y revolucionario de convicción, quien fuese pionero de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario en Venezuela, e impulsor de incansables luchas de firme ideario que velaron por el rescate de espacios socioproductivos de la nación y soberanía alimentaria establecidas por el Plan de la Patria que impulsó el máximo líder revolucionario, Hugo Chávez, y desempeña el actual presidente obrero, Nicolás Maduro.
Gil logró ser uno de los precursores en el proceso de revalorización del Conuco como una expresión de lucha y trabajo, acción que le llevó a ser promotor del instrumento que visibilizo al campesinado, pro defensa de las practicas agroecológicas y la nueva ley de recuperación, convencido de que: “Hemos conservado ese derecho que tienen sobre la tierra los originarios, campesinos y campesinas”, defendiendo así el legado Zamorano garante de la productividad agraria teniendo a sus hombres libres.
Margariteño de nacimiento y aragüeño de corazón, cursó estudios de Agronomía en la Universidad Central de Venezuela (UCV) núcleo Maracay, siempre sumado a movimientos rebeldes anti hegemónicos, para luego sumarse a las bases del Partido Comunista de Venezuela (1960).
Su experiencia en la materia ecosocialista, siendo un dirigente gremial defensor de la clase trabajadora y obrera, le acercó a las luchas abanderadas por Chávez, hecho que le condujo al Movimiento Bolivariano Revolucionario (MBR 200) donde mantuvo activa una trinchera vertical, sumando a las fuerzas vivas, bases populares, movimientos sindicales, especialmente apoyando toda acción a favor del movimiento campesino que era su motor de vida.
Este escritor y amante de la comunicación social, supo darle cabida a hombres y mujeres del campo venezolano a través de la Revista “Fecunda”, donde mostraba los alcances en esa materia. Sin duda, dejó un legado sin precedentes apostando a los valores igualitaristas, de inclusión social, distribución equitativa de las tierras, los recursos del estado siempre a favor del pueblo y la consolidación del mundo pluripolar donde la soberanía e incluso el buen vivir, para vivir viviendo es posible gracias al actual modelo revolucionario que siempre defendió.


