António Guterres denuncia parálisis humanitaria en Sudán tras ataques sistemáticos a civiles y convoyes de ayuda

En una declaración emitida este lunes 9 de febrero de 2026, el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, alertó al mundo sobre la catastrófica situación que atraviesa el territorio sudanés ante el recrudecimiento de las hostilidades armadas. El máximo representante de la diplomacia internacional denunció que los enfrentamientos entre el Ejército y las Fuerzas de Apoyo Rápido han sumido a la población en una vulnerabilidad extrema, destacando el reciente y trágico ataque contra un convoy de desplazados en la zona de Dubeiker, en Kordofán, que dejó un saldo de 24 fallecidos. Según los datos oficiales del organismo, cerca de 10 millones de personas —dos tercios de la población total— dependen exclusivamente de la asistencia externa para sobrevivir en un escenario donde el asedio a la infraestructura básica, los saqueos sistemáticos a hospitales y el bloqueo de rutas estratégicas están clausurando los servicios esenciales para la vida.
La organización internacional enfatizó con profunda preocupación que las pugnas militares no solo destruyen edificios, sino que han paralizado el suministro de alimentos y medicinas mediante la captura de vehículos de emergencia y agresiones directas contra el Programa Mundial de Alimentos. Resulta particularmente alarmante el asedio reportado contra las oficinas de protección a la infancia y el desplazamiento forzado de más de 370.000 personas en lo que va del presente año, quienes ahora deben enfrentar la doble amenaza de la violencia indiscriminada y un inminente brote de cólera. Ante esta crisis de proporciones históricas, Guterres reiteró que la población civil y el personal humanitario están sufriendo el impacto más crudo de una guerra que vulnera los derechos humanos más fundamentales, por lo que instó a detener el bloqueo de la ayuda para evitar que miles de inocentes sigan pereciendo por falta de asistencia oportuna.



