
Durante la reciente ceremonia de los Premios Grammy, el artista puertorriqueño Benito Antonio Martínez Ocasio, mundialmente conocido como Bad Bunny, aprovechó la recepción de su gramófono a Mejor Álbum de Música Urbana para criticar las actuales políticas migratorias de Estados Unidos. Su intervención se convirtió en uno de los momentos más políticos de la gala.
En lo que se considera su pronunciamiento más directo contra la agenda antimigratoria de Washington, el intérprete dedicó íntegramente su discurso de aceptación a exaltar la dignidad de la comunidad latina. «No somos salvajes, animales ni extraterrestres; somos seres humanos y ciudadanos de esta nación», enfatizó, buscando desarticular los prejuicios que enfrentan los inmigrantes.
El cantante, de 31 años, hizo un llamado a la audiencia a rechazar el odio y la polarización social. Bajo la premisa de que la hostilidad solo genera más resentimiento, instó a sus seguidores a actuar bajo principios de empatía, afirmando que el amor es el único recurso capaz de transformar la realidad y superar las divisiones actuales.


