Solidaridad global ante agresión imperialista y secuestro del liderazgo bolivariano

En un despliegue sin precedentes de fraternidad internacionalista, el Gobierno Bolivariano ha recibido una oleada de mensajes de respaldo y acciones concretas por parte de organizaciones sociales, partidos políticos y movimientos progresistas de los cinco continentes.
Estos colectivos han alzado una voz unísona para condenar la criminal agresión perpetrada por el Gobierno de los Estados Unidos, el pasado 3 de enero, que incluyó bombardeos contra la población civil y el ilegal secuestro del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera combatiente, Cilia Flores.
Desde América Latina hasta África y Europa, la denuncia es clara: se trata de una flagrante violación al derecho internacional y una reedición del colonialismo más rancio. Organizaciones como la Internacional Antifascista, el Frente para una Revolución Panafricana (FRAPP), y movimientos sociales de naciones como Zimbabue, Irán, Cuba y Rusia, han calificado el ataque como un acto de “terrorismo de Estado”. Estas fuerzas han activado una ofensiva mundial para exigir la liberación inmediata de los líderes venezolanos, quienes permanecen bajo una detención arbitraria que desconoce su inmunidad diplomática e investidura.
El respaldo internacional no solo se ha manifestado en declaraciones, sino también en movilizaciones frente a embajadas estadounidenses y sedes de organismos multilaterales, denunciando que el objetivo final de Washington es el control territorial y el saqueo de los recursos naturales de Venezuela.
La resistencia del pueblo venezolano, ahora acompañada por el clamor de la justicia global, ratifica que la soberanía de la patria no es negociable y que el liderazgo del presidente Maduro y la primera combatiente representa hoy un símbolo de dignidad para todos los pueblos que luchan por su autodeterminación.



