
Durante la sesión mensual del Órgano de Resolución de Diferencias de la OMC, la delegación de Venezuela acusó a Estados Unidos de socavar el derecho internacional y propiciar la fragmentación del comercio global. Como evidencia de esta estrategia, la representación venezolana citó la reciente operación militar en su territorio, la cual calificó como una violación directa a su soberanía tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente, Cilia Flores.
La intervención se dio en el marco del prolongado debate institucional originado por la negativa de Washington a designar jueces para el Órgano de Apelación. Esta instancia es el tribunal de cierre en el sistema de solución de controversias comerciales del organismo, fundamental para garantizar la equidad entre los Estados miembros.
En este sentido, la representación de Venezuela enfatizó que la inoperatividad de dicho órgano ha sido instrumentalizada para validar el uso de medidas unilaterales. Estas acciones, según la denuncia, no solo contravienen la normativa internacional, sino que comprometen la autonomía de las naciones al sustituir un sistema basado en reglas por uno regido por la fuerza.
El Órgano de Apelación, con sede en Ginebra, es un cuerpo colegiado de siete integrantes encargado de revisar los aspectos jurídicos en las disputas comerciales. Sin embargo, debido al bloqueo sistemático de nombramientos impulsado por Estados Unidos, la instancia se encuentra paralizada desde diciembre de 2019 por falta de quórum, quedando totalmente acéfala desde el 30 de noviembre de 2020.


