La extrema derecha pisa con fuerza en Europa
A 18 días de las elecciones legislativas anticipadas tras el gran revés sufrido por el oficialismo en los comicios europeos de domingo, el presidente francés Emmanuel Macron se lanzó de lleno en la campaña electoral.

Tras una dura derrota en las elecciones europeas y el avance sin precedente de la extrema derecha en el viejo continente, Francia fue uno de los países que convocó elecciones adelantada y disolvió la Asamblea Nacional, mientras que los alemanes aun siguen en shock por el crecimiento de la derecha y extrema derecha en ese país.
Por su parte Italia sigue sin sorpresa alguna, puesto que la victoria de la extrema derecha italiana guarda estrecha relación con lo que se ha manifestado en las urnas y en el actual gobierno, Meloni, que es el ejemplo favorito de los fascistas europeos, en reiteradas ocaciones ha manifestado cuanto menos su mirada conservadora y en reiteradas oportunidades ha asegurado que la capital de la Unión Europea debería ser Roma, apelando al viejo y rancio nacionalismo italiano.
Europa; que siempre está en la fila de las naciones aleccionadoras, en cuanto a la democracia, derechos humanos, y políticas sociales, se encuentra en una encrucijada, porque el crecimientos de estas viejas organizaciones no es un solo un cuestión de agrupaciones que vuelven a las viejas quijotadas de la Europa fascista, sino que responde también a una falta de respuestas de los diversos gobiernos social demócratas y de izquierda.
La militancia que esta nueva ola de extrema derecha, en su gran mayoría son jovenes, cosa que a priori parecería una contradicción que roza con el oxímoron político y social. Es justo este sector de la sociedad que menos representados se sienten por los diversos gobiernos y que asumen las propuestas de la extrema derecha como algo novedoso y que van en consonancia con sus demandas.

