“Dauna, lo que lleva el río” reivindica la lucha de la mujer por la igualdad (+Trailer)

“Dauna es una mujer indígena que se atreve a soñar, que lucha por su superación y se enfrenta a los atavismos culturales que padecen todas las mujeres del mundo sin importar su origen”, explica Yordana Medrano, protagonista de la película “Dauna, lo que lleva el río”, que se estrena este viernes 20 de marzo en Venezuela.
En entrevista para RNV la actriz y periodista de origen Warao, conversa sobre este relato de gran profundidad que refleja la fortaleza de la mujer y su reivindicación en la sociedad actual, a través de una indígena que pone en juego toda su resiliencia para no ser absorvida por la hegemonía cultural.
La lucha de Dauna es contra la opresión y abusos a que son sometidas las mujeres de su raza, que no son diferentes de la opresión a que el subdesarrollo cultural somete a las mujeres de otras sociedades en el mundo, explica Yordana.
La historia sirve como un vehículo que muestra que la utilidad del conocimiento de la cultura heredada no está reñida con la evolución y el crecimiento de los pueblos a la par del desarrollo del resto del mundo. Habla al espectador sobre la necesidad de entender la interculturalidad.
“Deja grandes aprendizajes, no solo es una lucha de género en un pueblo indígena como el Warao, transversaliza todas las historias de las mujeres y plantea el derecho a la paridad, a que todos tenemos derechos a crecer y destacarnos”.
La película venezolana, tuvo su estreno mundial en el 65° Festival Internacional de Cine de Berlín, tras ser seleccionada oficialmente en el programa NATIVE, sección especial que en esta ocasión acogió a las mejores películas sobre el tema indígena realizadas en Latinoamérica entre 1986 y 2014.
Dirigida por Mario Crespo, el personaje protagónico femenino de la cinta se enfrenta a las convenciones de una cultura milenaria. Dauna (Yordana Medrano) arrastra consigo la marca de ser diferente y con ella, un dilema: escoger entre amar a Tarcisio (Eddie Gómez), con todas las responsabilidades que eso implica para una mujer warao o por el contrario, seguir su vocación, aún a riesgo de pagar las consecuencias.
El rodaje se llevó a cabo en locaciones naturales en el Delta del Orinoco y su protagonista así como también la mayoría de sus participantes son de la etnia warao.
La película se rodó prácticamente en su totalidad en lengua warao con subtítulos en español y es una producción de Yakarí a.c, junto a Alfarería Cinematográfica, con el apoyo del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), el programa IBERMEDIA y la Gobernación del Edo. Delta Amacuro.



