Unión comunitaria y despliegue oficial asisten a las poblaciones afectadas por los recientes terremotos
Las personas afectadas por el fenómeno natural reconocieron el valor de la solidaridad, el acompañamiento emocional y el trabajo coordinado entre los organismos públicos y la propia ciudadanía

La presidenta de la República, Delcy Rodríguez, coordina un operativo de asistencia humanitaria permanente junto a ministerios, cuerpos de voluntarios y el poder popular, tras los dos movimientos telúricos del pasado 24 de junio. Este despliegue busca asegurar la protección y el bienestar de los núcleos familiares damnificados.
Con el fin de ofrecer un refugio seguro a las víctimas de la contingencia sísmica, las autoridades han dispuesto un total de 106 centros de alojamiento provisional en todo el territorio nacional. Estas estructuras albergan tanto a ciudadanos que sufrieron la pérdida total de sus bienes como a quienes aguardan por evaluaciones técnicas o reformas en sus propiedades.
En el marco de este plan de contingencia, el Banco del Tesoro asumió la adecuación del Complejo Educativo José Gervasio Artigas en Caracas como refugio temporal. El recinto tiene capacidad para recibir a 400 ciudadanos y actualmente cobija a 121 familias integradas por niños, jóvenes y personas de la tercera edad.
La infraestructura fue diseñada para cumplir con estándares óptimos de habitabilidad y respeto a los derechos humanos de los internos. El campamento cuenta con dormitorios sectorizados, áreas de lavado y un esquema nutricional certificado por el Instituto Nacional de Nutrición, garantizando la dieta diaria requerida.
Asimismo, el centro asistencial ofrece servicios médicos enfocados en el tratamiento de lesiones por el sismo, dolencias crónicas y patologías respiratorias o virales. El abordaje estatal se complementa con programas educativos, talleres de emprendimiento productivo y actividades recreativas.
Atención médica de emergencia y solidaridad en La Guaira
El despliegue de ayuda humanitaria mantiene una intensa actividad en el estado La Guaira, región que sufrió los mayores embates del evento telúrico. Tras sobrellevar los momentos más críticos tras el desastre —caracterizados por un apagón general y el colapso de los servicios de comunicación—, redes de voluntarios organizados consiguieron trasladar toneladas de suministros esenciales para la población.
El plan de contingencia local habilitó la sede de un establecimiento comercial de comida rápida como centro operativo de salud y hospital de campaña. El recinto funciona con guardias rotativas de personal médico y veterinario que cubren una demanda promedio de 200 a 300 consultas diarias. Superada la primera etapa del desastre, el protocolo de atención médica ha priorizado el área de salud mental para mitigar los trastornos por estrés postraumático en la población civil.
El Complejo Guaicamacuto ofrece refugio y asistencia integral
Por otro lado, el Complejo Educativo Guaicamacuto ubicado en La Guaira fue habilitado formalmente como refugio temporal para albergar a 103 familias del estado La Guaira. Esta medida de contingencia permite resguardar a más de 400 ciudadanos procedentes de comunidades vulnerables, como Tanaguarena, quienes sufrieron la pérdida total de sus unidades habitacionales.
La reconversión técnica del plantel escolar incluyó la dotación de literas y triliteras dispuestas en seis aulas por cada nivel de la estructura. Asimismo, el proyecto de adecuación contempló la ampliación y optimización de las instalaciones de la cocina principal con el propósito de garantizar la capacidad operativa necesaria para el régimen de alimentación de los albergados.
El funcionamiento del centro de acogida cuenta con el apoyo coordinado de personal civil voluntario, dentro del cual se incluyen peluqueros que brindan servicios de aseo personal, así como facilitadores comunitarios encargados de ejecutar dinámicas de recreación dirigidas a la población infantil.
Finalmente, aun en el marco de la complejidad logística y el saldo humano derivado del siniestro del 24 de junio, los beneficiarios ponderan positivamente los canales de articulación, el soporte emocional y el esquema de protección civil desplegado en conjunto por las instituciones del Estado y las organizaciones sociales.
Fuente: TeleSUR.

