Un día como hoy nace la poetisa mexicana Sor Juana Inés de la Cruz

Sus escritos revelaron un pensamiento adelantado para su época que no entendieron los hombres de Iglesia que la rodeaban. Su formación fue febril y autodidacta
Las primeras actividades literarias de América Latina están dominadas por las crónicas que narraban los sucesos de la colonización española y la poesía, es por ello, que nuestro continente se llamó tierra de poetas.
El predominio de la poesía en las regiones de la América española se fundamentaba en la prohibición emanada por las autoridades eclesiásticas de leer el género de la novela y los ensayos políticos, por considerar a muchas de estas publicaciones como herética.
Ante esta situación, el predominio de los versos se consolida en las élites intelectuales de la colonia, destacándose entre ellos una mujer de carácter excepcional que cambiaría la visión de la creación poética en el nuevo mundo. Ella se conocería como Sor Juana Inés de la Cruz, mexicana de nacimiento y universal por su creación poética.
Juana Inés de Asbaje y Ramírez, el nombre verdadero de esta creadora singular, nace en el pueblo de San Miguel de Nepantla, México, el 12 de noviembre de 1651, cuyas inquietudes creativas le permiten a los ochos años escribir sus primeros versos, brillando, con su personalidad, en el Virreinato de México, donde se gana las simpatías de las altas autoridades coloniales.
En 1667, ingresa al Convento de las Carmelitas Descalza de México, pero lo abandona por motivo de salud y dos años más tarde ingresa nuevamente a la Orden de San Jerónimo.
Durante su permanencia en el Convento, Sor Juana Inés de la Cruz, reúne una copiosa biblioteca, cuya lectura le permite consolidar su vocación creadora, acopia una obra de diferentes géneros, que iba desde la poesía, el teatro y las composiciones musicales.
Las obras literarias de esta genial creadora tienen como tema principal el amor, tanto en el plano espiritual, como humano, destacándose por las complejidades eróticas de muchos de sus versos, así como las expresiones del misticismo religioso, dirigidos a entablar un diálogo con Dios.
Entre sus creaciones se destacan las comedias “Los Empeños de una Casa”,”Amor es más Laberinto”; los autos sacramentales “El Divino Narciso”, “El Cetro de José” y “El Mártir del Sacramento” y, en las parte lírica “Primero Sueño”, “Hombres Necios” , “Neptuno Alegórico”, “Carta Atenagórica”, Carta a Sor Filotea de la Cruz”, “Loas” y, finalmente los villancicos como “Al Glorioso San Pedro” y “Del Nacimiento”.
Sor Juana Inés de la Cruz, considerada como la primera creadora universal de la América hispana, muere un 17 de abril de 1695, en Ciudad de México.





