Consolidan programa pedagógico “El bombero va a la escuela” en escuelas de Mérida
La iniciativa enseña a niños de educación inicial y básica cómo actuar ante sismos, incendios y emergencias
La educación en gestión de riesgos y seguridad ciudadana debe integrarse desde la infancia para garantizar su éxito. La formación preventiva trasciende los cuarteles y los manuales técnicos para instalarse en las aulas de clase.
En Mérida, el programa “El bombero va a la escuela” se consolida como una iniciativa formativa fundamental. Así lo informó el comandante del Cuerpo de Bomberos, General Edecio Zerpa Hernández.
El jefe bomberil indicó que el proyecto lleva el conocimiento preventivo a aulas de educación inicial y básica. Además, la iniciativa acerca la labor institucional mediante jornadas pedagógicas, dinámicas recreativas y conversatorios interactivos.
Pilares de la formación y cultura preventiva
Durante las visitas institucionales, los estudiantes aprenden conceptos esenciales adaptados a su edad. Los tres pilares fundamentales de la actividad comprenden:
-
Cultura preventiva: Identificación de riesgos en el hogar y en la escuela, con énfasis en accidentes domésticos y manejo de electricidad.
-
Acción ante sismos e incendios: Pasos sencillos para resguardarse y evacuar de forma ordenada. Este aprendizaje es vital en una región sísmica como el estado Mérida.
-
Valoración del trabajo bomberil: Reconocimiento del equipo de protección de los funcionarios y promoción del respeto hacia el uso del fuego.
Efecto multiplicador en las familias merideñas
El verdadero valor de “El bombero va a la escuela” radica en su alcance comunitario. Los niños absorben el conocimiento y lo replican en sus hogares, convirtiéndose en voceros de prevención para sus familias.
Zerpa destacó que este esfuerzo busca construir desde la infancia una sociedad más preparada y resiliente ante las adversidades. De esta manera, los funcionarios no solo atienden emergencias, sino que fortalecen la cultura ciudadana en la región.


