Presidente Nicolás Maduro lideró marcha del 1° de Mayo y exige justicia por la niña Maikelys

En el marco del Día Internacional del Trabajador, el presidente Nicolás Maduro encabezó la “Gran Marcha de la Clase Obrera” en Caracas, donde más de un millón de trabajadores se movilizaron en una contundente manifestación de unidad, fuerza popular y denuncia internacional.
Durante su alocución, el mandatario venezolano puso el foco en el caso de Maikelys Espinoza, una niña de dos años, hija de padres venezolanos, que se encuentra retenida en Estados Unidos. “Es uno de los miles de casos de hijos de latinoamericanos que están secuestrados en Estados Unidos. Esto es grave”, aseguró. Maduro informó que su gobierno está actuando legalmente a través de un grupo de abogados y defensores de derechos humanos con el objetivo de lograr el retorno de la menor a Venezuela.
“Esperamos que la justicia en ese país tome una decisión que permita que la pequeña Maikelys regrese a los brazos de su madre. ¿Habrá justicia en Estados Unidos, o se habrá impuesto una dictadura de extrema derecha?”, cuestionó el presidente.
La primera dama, Cilia Flores, también se pronunció sobre el caso: “Hoy nuestros trabajadores se suman al rescate y liberación de Maikelys. Es una causa noble que asumimos como propia”.
Maduro responsabilizó directamente a varios dirigentes del extremismo de lo que pueda ocurrirle a la niña, entre ellos María Corina Machado, Leopoldo López, Carlos Vecchio, Freddy Superlano, y Juan Guaidó. “Son ellos los responsables de la desaparición a la que fue sometida Maikelys Espinoza”, denunció públicamente.

