Mujeres internacionalistas destacan resistencia popular en Venezuela tras consulta popular nacional
Observadoras invitadas elogian la organización comunitaria y el liderazgo femenino en Venezuela

En el marco de la consulta popular nacional realizada en Venezuela, veedoras internacionales de la Brigada en Defensa de las Mujeres resaltaron la fortaleza organizativa y la resiliencia del pueblo venezolano tras recientes episodios de tensión. Entre ellas, Lisdainy Rodríguez, militante del Centro Martin Luther King de Cuba, compartió su valoración sobre la jornada y el proceso sociopolítico en curso durante una entrevista difundida por un noticiero mundial.
Rodríguez calificó la experiencia como “hermosísima” y subrayó la “respuesta contundente de apoyo” del pueblo a su gobierno, pese a un “nefasto 3 de enero” y denuncias de secuestro de líderes constitucionales. Destacó el alto nivel de conciencia política y organización comunitaria que, según afirmó, resulta admirable para América Latina y el mundo. Señaló además los vínculos históricos de solidaridad entre Cuba y Venezuela, evocando la relación entre Hugo Chávez y Fidel Castro como referente de cooperación.
La delegación internacional —con representantes de País Vasco, España, Cataluña y México— recogió testimonios sobre estrategias de autoprotección, preparación comunitaria ante daños y la dimensión ética de los procesos sociales de rearticulación y reconfiguración del tejido social. Rodríguez enfatizó que el “amor y la justicia” están siendo centrales en estas dinámicas, y que la solidaridad internacional funciona como “ternura de los pueblos” al permitir observar, aprender y compartir experiencias en los territorios.
Comparando con la trayectoria cubana bajo bloqueo por más de seis décadas, la activista consideró legítimo el aprendizaje compartido y la lucha por el socialismo, destacando la prioridad de la formación territorial y la materialidad de la vida cotidiana en Venezuela. Afirmó llevarse la convicción de que “hay una revolución muy grande que se está gestando”, con una participación creciente de mujeres —a quienes atribuyó un rol protagónico en la defensa y disfrute del proceso político.
En su mensaje final, Rodríguez llamó a las mujeres de Venezuela, América Latina y el mundo a mantenerse unidas en una visión antipatriarcal, anticapitalista, antirracista y anticolonial, integrando todas las luchas y sosteniendo una “constante lucha por la vida”. “No hay imperio que pueda con la decisión de un pueblo”, concluyó.

