Ministerio de Educación fija la meta de 200 días de clases para rescatar el tiempo escolar
Autoridades educativas apuestan por garantizar la asistencia escolar plena y superar los desafíos recientes de infraestructura en todo el país.

El Ministerio del Poder Popular para la Educación fijó como su principal prioridad para el ciclo lectivo actual alcanzar estrictamente los 200 días de clases efectivos, buscando fortalecer la excelencia académica y recuperar el tiempo escolar que se vio interrumpido por diversos factores en los últimos años.
Durante una reciente alocución televisiva, el titular de la cartera educativa, Héctor Rodríguez, compartió que el arranque del periodo académico mostró porcentajes de asistencia muy alentadores. «Ha sido un inicio positivo, vamos a trabajar para llegar al 100 % para el día de mañana y para mantener una asistencia a clases alta que es determinante», resaltó la autoridad al valorar el compromiso de las familias.
El funcionario recordó que la reducción de las jornadas pedagógicas provino de situaciones complejas, desde la emergencia sanitaria pasada hasta las recientes secuelas provocadas por sismos que dañaron más de un millar de planteles. Ante esto, enfatizó que la normativa nacional exige un mínimo de 200 jornadas efectivas para salvaguardar el nivel formativo de los niños y jóvenes.
«Hemos dado una batalla por recuperar el tiempo escolar; la Ley de Educación venezolana y además las recomendaciones internacionales nos hablan de un mínimo de 200 días, pero también nos hablan de 60 días de vacaciones para los maestros y las maestras», apuntó el ministro, subrayando el valor del equilibrio laboral docente.
Como respuesta a los daños estructurales, el despacho implementó un plan de rezonificación que reubicó provisionalmente a más de ochenta mil alumnos en instituciones cercanas bajo la modalidad de doble turno. Asimismo, se estableció un seguimiento semanal de la matrícula y un protocolo de intervención directa en las regiones donde la asistencia baje del límite deseado, sumando además herramientas de apoyo psicoemocional y simulacros de prevención sísmica en las aulas.

