Manifestantes puertorriqueños rechazan el aumento ante la presencia militar de EE.UU.
La llegada de cinco aviones de combate F-35 a la isla provocó el rechazo de la población, considerado una agresión militar contra Venezuela

En Puerto Rico, un grupo de manifestantes protestó frente al Fuerte Buchanan en Guaynabo para denunciar el creciente despliegue militar estadounidense en la isla. Los activistas argumentan que esta militarización forma parte de una campaña de agresión contra Venezuela. La movilización se produce un día después de que la gobernadora Jenniffer González expresara su satisfacción con la presencia de las Fuerzas Armadas de EE. UU., la cual, según ella, defiende a Puerto Rico y a Estados Unidos del narcotráfico en el Caribe.
Desde la protesta, Sonia Santiago Hernández, portavoz del grupo Madres contra la Guerra, confirmó vía telefónica que los activistas llevaron un claro mensaje a las fuerzas militares estadounidenses: la exigencia de «no invadir países hispanos».
Desde la manifestación, Santiago Hernández enfatizó su rotundo rechazo a la presencia de bases militares estadounidenses en Puerto Rico y a los ejercicios bélicos que allí se llevan a cabo. La activista denunció que, para la construcción de estas bases, como la de Ramey en Aguadilla, se desplazaron comunidades enteras sin compensación alguna. «Nuestros cuerpos, nuestra tierra y nuestras comunidades no son campos de entrenamiento para la guerra», sentenció.
Un contingente de aviones de combate F-35 de Estados Unidos llegó a Puerto Rico este fin de semana, en un contexto de tensiones entre Washington y Caracas. El despliegue se enmarca en la creciente presencia militar estadounidense en el Caribe, justificada por el Pentágono como una estrategia para combatir el narcotráfico.
Según imágenes captadas por la agencia Reuters, al menos cinco cazas furtivos fueron avistados en el antiguo aeródromo de la base Roosevelt Roads, ahora conocido como aeropuerto José Aponte de la Torre, en el municipio de Ceiba, al noreste de Puerto Rico.
La llegada de los F-35 ocurre días después de una visita sorpresa del secretario de Defensa, Pete Hegseth, a Puerto Rico.


