Los Medias Blancas inmortalizan el legado de Ozzie Guillén
La franquicia rinde un caluroso homenaje al icónico estratega venezolano en una noche inolvidable en el Sur de Chicago.

En una noche consagratoria que quedará marcada en la memoria del Sur de Chicago, la organización de los Medias Blancas rindió un sentido tributo a una de las figuras más apasionadas y determinantes de su historia: el venezolano Oswaldo «Ozzie» Guillén. Durante una emotiva ceremonia previa al choque ante los Guardianes de Cleveland, la franquicia retiró de manera oficial el dorsal 13 del criollo ante la ovación de un Rate Field colmado de afición.
Rodeado de su esposa Ibis, sus hijos y varios integrantes del legendario plantel que lideró como mánager en 2005 para conquistar el primer título del club en 88 años, Guillén protagonizó el momento central del homenaje al dirigir unas sinceras palabras al público. Acostumbrado al rigor del diamante, el mirandino admitió la emoción del instante al confesar que por primera vez sentía nervios ante la magnitud del reconocimiento. Durante su intervención, recordó que alzar el trofeo de la Serie Mundial no solo representó la cumbre de sus cuatro décadas ligado a la divisa —como campocorto, timonel y analista televisivo—, sino el motor que lo hizo merecedor de la distinción.
El clímax de la velada llegó cuando la directiva, encabezada por Jerry Reinsdorf, hizo entrega de reconocimientos conmemorativos al venezolano, dando paso a la revelación de su dorsal 13 en el tercer nivel del parque. A partir de ahora, el número de Guillén descansará en las alturas junto a mitos de la organización como el inmortal Luis Aparicio (11) y Paul Konerko (14).
La jornada cerró con un profundo sentimiento de orgullo familiar y nacional. Su esposa Ibis enfatizó el impacto histórico del homenaje, señalando la significación gigante que representa para la comunidad venezolana y para los seguidores de la franquicia ver a Ozzie inmortalizado como el primer mánager en la historia del club que recibe semejante honor.

