Diócesis de San Cristóbal reactiva el campanario catedralicio en su 104° aniversario
Un esfuerzo conjunto entre la Iglesia, el Ejecutivo regional y la empresa privada permitió restaurar un carillón alemán con tecnología de automatización italiana

La Iglesia tachirense conmemoró los 104 años de la erección canónica de la Diócesis de San Cristóbal, una efeméride decretada en su momento por el Papa Pío XI bajo la protección de San Sebastián Mártir. La celebración contó con un hito histórico: tras casi cinco décadas en silencio, las campanas de la Catedral volvieron a repicar gracias a una alianza entre el sector público, la empresa privada y las autoridades eclesiásticas.
El obispo de la Diócesis, Monseñor Lisandro Rivas, destacó la trascendencia espiritual de la fecha y la reactivación de la estructura como un símbolo de renacimiento regional: “Celebramos con júbilo más de un siglo de caminar eclesial como una Iglesia viva, evangelizadora y cercana a su pueblo”.
Asimismo, Monseñor Rivas anunció dos logros institucionales: “Inauguramos nuestra emisora ‘Comunicando Vida Radio’ por streaming y logramos el repique de las campanas tras 50 años. Agradecemos profundamente a nuestros bienhechores, especialmente a José María Nogueroles y al Banco Sofitasa, por impulsar este proyecto que revive nuestra fe”.

Trabajo articulado entre sectores
Por su parte, el gobernador del estado Táchira, Freddy Bernal, exaltó el carácter devoto del pueblo andino y celebró la recuperación del sistema sonoro. “Como familia de fe celebramos 104 años de oración y valores. Con el apoyo del Consorcio Sofitasa, San Cristóbal vuelve a escuchar el repique de 23 campanas y ocho relojes después de 48 años. La fe en Dios siempre será nuestro motor para seguir triunfando por encima de las dificultades”, afirmó Bernal.

Tecnología de vanguardia para una joya histórica
El representante de la empresa especializada Campanario Latam, Mauricio Roddy, detalló los aspectos técnicos de la restauración del carillón. Explicó que la inspección inicial reveló que los electro-mazos y los cinco motores de bandeo estaban inutilizados debido al abandono.
Para recuperar el sistema, la compañía desmontó las piezas, reembobinó el cableado eléctrico y sustituyó los componentes dañados por cinco motores modernos importados desde Italia. La estructura original, de fabricación alemana y traída al país en la década de 1960, posee un alto valor patrimonial al figurar como uno de los cuatro carillones de su tipo en Latinoamérica y el más grande de Venezuela.
La restauración incorporó un computador central que controla con precisión las 23 campanas superiores, lo que permite automatizar las melodías del ordo litúrgico, el toque de horas y los llamados a misa. Además, el equipo instaló pararrayos y protectores de voltaje para garantizar una vida útil de hasta 30 años adicionales.




