Cuba define el nuevo rumbo de su alianza con Venezuela
El jefe de Estado cubano, Miguel Díaz-Canel, reafirmó que el nexo entre las dos naciones posee una profundidad que supera el intercambio de bienes y servicios

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, señaló que el nexo con Venezuela se fundamenta en la «complementariedad e integración», superando la visión meramente mercantilista. Subrayó que la evolución de esta alianza estratégica está supeditada a los esfuerzos bilaterales, condicionados por las presiones militares ejercidas por Estados Unidos sobre la nación bolivariana.
Según explicó Díaz-Canel, el porvenir de los vínculos venezolanos depende estrictamente de la capacidad de gestión sobre su realidad actual. El mandatario señaló que este contexto está condicionado por las agresiones externas y lo que calificó como la detención ilegal del presidente de la nación y su cónyuge en centros penitenciarios de Estados Unidos.
Además, reafirmó que la relación con Venezuela se ha cimentado, históricamente, bajo los principios de colaboración y solidaridad.
En su intervención, Díaz-Canel rechazó que exista una relación de dependencia con Venezuela, afirmando que dicha etiqueta es una narrativa de los detractores para minimizar el vínculo a un plano estrictamente mercantilista, ignorando la profundidad de la cooperación política.
El vínculo de colaboración
El jefe de Estado cubano añadió que, tras el ascenso de la revolución bolivariana encabezada por Hugo Chávez, ambos países consolidaron un nexo basado en la cooperación y el apoyo mutuo. Destacó que esta alianza se fundamentó en valores de solidaridad, priorizando la integración regional y la complementariedad entre naciones.
En su recuento, puntualizó cómo las presiones internacionales han golpeado la economía binacional. Destacó que el actual estado de afectación es consecuencia directa del bloqueo naval norteamericano, una medida que antecedió a los eventos de agresión del pasado 3 de enero.
Según el mandatario, el gobierno de Donald Trump ha interrumpido el transporte de combustible venezolano hacia Cuba, afectando a navieras nacionales e internacionales. La crisis se agudiza por la reciente orden ejecutiva que declara a Cuba una «amenaza inusual» para EE. UU., recrudeciendo las restricciones vigentes.
De igual manera, hizo mención al decreto presidencial de Washington que faculta la imposición de gravámenes arancelarios a las importaciones provenientes de aquellas naciones que comercialicen o provean crudo a la isla.
Para el Ejecutivo cubano, las sanciones impuestas desde la Casa Blanca no son simples restricciones, sino que representan una estrategia deliberada de cerco energético contra la isla.



