Crece el boicot contra el Mundial 2026: Miles cancelan entradas por rechazo a políticas de Trump
Un boicot masivo golpea la organización del Mundial 2026 con la cancelación de miles de entradas, mientras la selección de Brasil evalúa su retiro en protesta por la política exterior de EE. UU.

Una intensa movilización en plataformas digitales ha desencadenado un boicot sin precedentes contra la Copa Mundial de la FIFA 2026. Según reportes recientes, aproximadamente 16.800 aficionados han cancelado sus boletos en señal de repudio a las políticas internacionales del país anfitrión, generando una crisis de credibilidad en torno al evento deportivo.
Los impulsores de esta medida denuncian que la administración de Estados Unidos utiliza su política exterior para financiar conflictos armados y ejecutar acciones bélicas directas. El movimiento señala específicamente la responsabilidad de Washington en la crisis de Palestina y la reciente incursión militar del 3 de enero en Venezuela, donde se efectuó el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores. Asimismo, el rechazo se ha extendido tras las amenazas de Donald Trump de intervenir militarmente en México, país que comparte la sede del torneo, bajo el argumento de combatir a los carteles del narcotráfico.
Paralelamente, activistas y defensores de derechos civiles han manifestado su preocupación por la seguridad de los asistentes extranjeros. Alertan sobre el despliegue de agencias federales como el ICE, lo que representaría un riesgo potencial para la libertad e integridad física de los turistas. En este contexto, la FIFA ha sido blanco de duras críticas, siendo calificada por los manifestantes como una entidad que prioriza intereses económicos por encima de los derechos humanos y la ética global.
La magnitud del descontento ha trascendido a los organismos oficiales, provocando que la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) convoque a una reunión de emergencia para el próximo mes. En dicho encuentro, se evaluará formalmente la participación de la selección pentacampeona en el certamen. Un posible retiro de Brasil representaría un golpe histórico para la FIFA, mientras el clamor por el boicot continúa sumando adeptos a nivel internacional como un acto de resistencia frente a las políticas imperiales.


