Congreso de Honduras destituye al fiscal general y nombra a su sucesor
Este 26 de marzo, Honduras experimenta una drástica transición en la titularidad de su sistema de justicia tras la destitución del Fiscal General y la renuncia de la Presidenta de la Corte Suprema. Estos movimientos consolidan un cambio en el equilibrio de fuerzas institucionales bajo la dirección del bloque parlamentario conservador

El Congreso Nacional de Honduras aprobó la remoción definitiva de Johel Zelaya de su cargo como fiscal general, designando en su reemplazo al jurista de tendencia conservadora, Pablo Emilio Reyes.
Durante la misma jornada legislativa, se dio a conocer la «renuncia irrevocable» de la presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rebeca Ráquel Obando. La decisión de la magistrada surge como una medida estratégica para desactivar el juicio político que el Poder Legislativo se disponía a iniciar en su contra.
Respecto al fiscal Zelaya, su salida se concretó tras una breve suspensión iniciada el pasado 23 de marzo. El proceso de destitución, impulsado por el bloque mayoritario de derecha en el Parlamento, se ejecutó con notable celeridad, logrando su separación formal en un lapso inferior a las 48 horas.
Trascendió que, mientras se procedía con la lectura de la moción de juicio político contra Ráquel Obando, el presidente del Congreso, Tomás Zambrano, recibió una notificación telefónica sobre la dimisión de la funcionaria. Una vez que el documento ingresó formalmente al pleno, los diputados procedieron a su aceptación inmediata, clausurando así el procedimiento legal contra la ahora expresidenta de la CSJ.



