Comité Olímpico Internacional congela la inclusión de los deportes electrónicos en sus competencias

El panorama de los videojuegos competitivos en el entorno olímpico ha sufrido un severo revés estructural. En este sentido, el Comité Olímpico Internacional (COI) determinó suspender de forma indefinida las operaciones de su Comisión de Esports. Esta decisión frena por completo los esfuerzos iniciados hace casi dos años para integrar formalmente a las disciplinas virtuales en el programa de los Juegos Olímpicos.
La parálisis institucional se profundiza tras la disolución del acuerdo estratégico previo entre el COI y el Comité Olímpico y Paralímpico Saudí (SOPC), el cual buscaba materializar una cita mundial de deportes electrónicos. Asimismo, fuentes informativas asiáticas señalan que el debate sobre el ecosistema digital ha quedado archivado bajo la nueva dirección del organismo.
De esta manera, la gestión de la presidenta Kirsty Coventry priorizará el fortalecimiento de las disciplinas deportivas tradicionales. De hecho, esta visión coincide con una política global de austeridad técnica. Por esta razón, el COI planea reducir la cantidad de modalidades tanto para la cita invernal de 2030 como para los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032, a pesar de los récords de audiencia en streaming registrados en las ediciones de París 2024 y los recientes juegos de invierno de 2026.
Escena internacional y alternativas de los Esports
Por otro lado, la escena competitiva de los videojuegos no depende exclusivamente del reconocimiento olímpico. En la actualidad, el sector cuenta con sólidas alternativas globales como la Esports Nations Cup, organizada en Riad. El evento de selecciones nacionales se celebrará en noviembre con el respaldo de corporaciones de la talla de:
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Tencent y Ubisoft.
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Electronic Arts (EA).
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KRAFTON.
Finalmente, esta cita albergará a representantes de más de un centenar de países en 15 títulos diferentes. En consecuencia, los deportes electrónicos ratifican su independencia financiera y operativa. Los desarrolladores de franquicias masivas como League of Legends, Valorant y Counter-Strike mantendrán el éxito de sus propios circuitos mundiales de manera autónoma.


