Campamento transitorio en la Universidad Simón Bolívar resguarda a más de 600 damnificados
El vicepresidente Diosdado Cabello informó sobre la atención integral en Naiguatá y detalló los protocolos forenses para la identificación de las víctimas.

Los esfuerzos de asistencia social y control de daños se consolidan en el litoral central venezolano. El vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, Diosdado Cabello, informó que el campamento transitorio habilitado en el núcleo Litoral de la Universidad Simón Bolívar (USB), ubicado en el sector Camurí Grande de la parroquia Naiguatá, brinda refugio seguro a un contingente de 628 personas damnificadas. En este recinto académico se les garantiza atención integral continua, suministro de alimentación balanceada, servicios médicos primarios y condiciones óptimas de habitabilidad durante su permanencia temporal.
Al respecto, el funcionario gubernamental enfatizó que este centro de acogida forma parte de una red que supera los 90 campamentos de contingencia desplegados por el Ejecutivo nacional. Estas infraestructuras de auxilio se encuentran operativas en los estados Yaracuy, Miranda y La Guaira, así como en el Distrito Capital, regiones geográficas que sufrieron las mayores afectaciones estructurales durante la emergencia sísmica.
Identificación científica y apoyo logístico
Cabello señaló que los equipos forenses del Estado mantienen un despliegue minucioso y especializado para la identificación científica de los ciudadanos que perdieron la vida a causa del desastre natural. Las labores periciales se realizan bajo estrictos estándares técnicos para garantizar la certeza en los diagnósticos biológicos y agilizar los trámites correspondientes.
Finalmente, el vicepresidente sectorial explicó que la meta fundamental de este protocolo legal es acelerar la entrega formal de los fallecidos a sus seres queridos. Asimismo, el Gobierno nacional asumirá de forma directa todo el acompañamiento institucional y el soporte logístico necesario para la realización de las ceremonias de sepultura. De este modo, las autoridades buscan ofrecer una respuesta oportuna, eficiente y profundamente humanitaria, la cual contempla tanto la estabilización social de las familias reubicadas en los refugios como el apoyo emocional y administrativo a los deudos en la región costera.

