Rescatistas colombianos salvan a un niño entre estructuras colapsadas tras sismos en Macuto
La Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Colombia despliega brigadas tecnológicas y caninas en La Guaira para localizar sobrevivientes y brindar solidaridad al pueblo venezolano.

MACUTO (30/06/2026).– Las intensas labores de búsqueda y salvamento continúan sin descanso en las infraestructuras civiles severamente afectadas tras los sismos registrados el pasado veinticuatro de junio. En un despliegue conjunto ejecutado en la parroquia Macuto del estado La Guaira, un contingente integrado por sesenta y cuatro especialistas pertenecientes a la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo y Desastre de Colombia trabaja arduamente para localizar sobrevivientes, garantizar apoyo operativo y tranquilidad a las familias de la nación venezolana.
Durante estas complejas operaciones en el terreno, el experimentado rescatista neogranadino Héctor Azuaje resaltó la exitosa extracción con vida de un niño de ese u once años de edad, quien se encontraba atrapado de forma prolongada junto a su madre y su pequeña hermana. El funcionario detalló la magnitud del esfuerzo físico y técnico requerido: «Trabajamos durante más de seis horas para lograr el rescate y yo pienso que eso es lo que nos llena y nos da fortaleza para continuar con el apoyo».
Azuaje explicó que el protocolo de localización combina binomios caninos y tecnología de vanguardia para optimizar tiempos de respuesta en estructuras colapsadas. Los ejemplares especializados realizan marcaciones específicas sobre las áreas críticas donde los ingenieros deben efectuar la delicada ruptura de placas de concreto que obstruyen a las personas atrapadas. Asimismo, el equipo civil extranjero dispone de modernos sensores tecnológicos capaces de identificar movimientos milimétricos e incluso registrar los latidos del corazón de posibles sobrevivientes confinados bajo los escombros.
Finalmente, el rescatista colombiano envió un emotivo mensaje de fraternidad e instó a la población civil a mantener la entereza ante los daños materiales y emocionales derivados de la emergencia geológica en la región costera: «Debemos tener mucha fortaleza, mucha resiliencia… No recaer, no es el momento de decir otras palabras, solo tener mucha fortaleza», concluyó con determinación.

