
Durante el compromiso correspondiente a la segunda fecha del Grupo J, el capitán de la escuadra argentina, Lionel Messi, escribió una nueva página dorada en los registros del deporte rey al convertirse en el máximo artillero en solitario de la magna cita mundialista.
Hazañas numéricas y vigencia competitiva
De esta manera, el atacante rosarino superó la igualdad que mantenía con el exdelantero de Alemania, Miroslav Klose, estableciendo registros sin precedentes en el balompié global. Por otro lado, las estadísticas acumuladas por el legendario dorsal diez se desglosan de la siguiente manera:
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Goleo histórico: Alcanzó los 18 tantos en la competición tras firmar dos conquistas frente al cuadro austriaco.
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Presencias reglamentarias: Extendió su legado en la cima de compromisos disputados al completar 27 encuentros oficiales.
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Tiempo efectivo: Consolidó el liderato absoluto de minutos jugados en el torneo con 2.394 acumulados.
Por esta razón, la gesta de Messi adquiere un valor excepcional al materializarse en los albores de su sexta participación mundialista y a escasas 48 horas de celebrar sus 39 años de edad.
Un camino de dos décadas hacia la inmortalidad deportiva
El artillero llegó al careo en Dallas tras concretar un triplete en el debut ante Argelia, lo que le permitió igualar la marca previa. Por consiguiente, su andadura iniciada en la edición de Alemania 2006 florece dos décadas después como un testimonio de constancia, genialidad y resistencia física en la alta competencia.

